
Bucholz, Alemania
Santiago, Chile
En 1959 el Cine Club se incorpora oficialmente al engranaje administrativo de la Universidad de Chile, transformándose en el Centro de Cine Experimental, del que Chaskel es cofundador junto con Sergio Bravo, quien asumirá el cargo de director. El Centro va a jugar un papel de gran relevancia en la actividad cinematográfica local en los años siguientes. En 1961 la Universidad crea la Cinemateca, y en 1963 reemplaza el Centro por el Departamento de Cine, nombrando sucesivamente a Chaskel director de ambos organismos. Sus primeras labores profesionales las desarrolla, entretanto, al lado del director Naun Kramarenco, como asistente de producción, de dirección y montaje en los largometrajes de ficción Tres miradas a la calle (1958), y Deja que los perros ladren (1960). De allí en adelante su labor como cineasta se hace ininterrumpida.
Sus dos primeros documentales, Aquí vivieron y Erase una vez, son correalizados en 1962 y 1965 con el destacado director de fotografía Héctor Rios, con quien establece una fructífera colaboración. Aborto, filmada en 1965 es un cortometraje en que incursiona por única vez en su larga carrera en el cine de ficción. Testimonio y Venceremos, definen la fuerte connotación social y política de la mayor parte de su trabajo posterior. Surgen como una reacción contra el carácter del cine argumental dominante chileno, que, según Chaskel, vive hacia fines de la década del 60 “de espaldas a la realidad”. Venceremos denuncia el drama de la pobreza y la sobrecarga de violencia que conlleva, y lo contrasta con la alegría popular desbordante expresa en las calles por el triunfo electoral de Salvador Allende en 1970. Aun a riesgo de ser calificado de “romántico”, sostiene que “el sueño colectivo era real y valía la pena jugarse por ese sueño”. En 1972 filma un diálogo con los brasileños que huyendo de la dictadura de su país, se hallaban refugiados en Chile. Es su última película antes de partir al exilio, tras el golpe militar de 1973.
Se instala en Cuba, donde permanece durante diez años trabajando como montajista y realizador en el ICAIC (Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos). Dirige el equipo que hace el montaje de La batalla de Chile, de Patricio Guzmán, y realiza uno de los más conmovedores documentales sobre el exilio chileno, Los ojos como mi papá, además de tres films dedicados al Che Guevara, de los cuales se recuerda sobre todo Una foto recorre el mundo, una reflexión sobre el significado emblemático de la célebre fotografía que le tomara Alberto Korda al guerrillero. En 1985 regresa a Chile y se suma a la falange de cineastas que han hecho la opción del cine de denuncia contra la dictadura, recurriendo al video como soporte de trabajo. Ante la dificultad o aún la imposibilidad de acceso a los medios tradicionales del cine, el video, según palabras de Patricio Guzmán, se había convertido en esos años “en una auténtica alternativa de comunicación popular”. Codirige con Pablo Salas el documental Somos más (1985) y en 1987 realiza Por la vida e Imágenes de un primero de mayo. A partir de 1989 desarrolla una larga actividad para el difundido programa de televisión Al Sur del mundo”, elaborando el guión y el montaje, más las tareas de dirección, de dieciséis documentales: 1989: Pirquineros de Andacollo; 1990: Arrieros del Cajón del Maipo; 1991: Viva Huasquiña; La ruta del Toltén; 1992: El valle de Elqui; 1994: Chiloé, comarca encantada; 1995: Los austríacos de Pozuzo; 1996: Organilleros; Volantines y volantineros; 1997: Caletas el desierto atacameño, Colonos del lago O’Higgins (codirección con Mariano Riveros); 1998: Colono en Tierra del Fuego (codirección con Ricardo Carrasco); 1999: Tradiciones de Semana Santa (codirección con Ricardo Carrasco); Recuerdos y testimonios de Santiago Poniente; 2000:. Los mineros de Lota, diez años después (codirección con Ricardo Carrasco), La minga que movió la vieja iglesia de Tey (codirección con Ricardo Carrasco y Francisco Gedda. No obstante tratarse de documentales filmados en video para la televisión, algunos de ellos han sido premiados en festivales de Cine (La Habana, Valparaíso).
Entre 1985 al 2000 ha sido montajista de una cuarentena de documentales para la televisión pertenecientes a los programas “Al Sur del mundo” y Bajo la Cruz del Sur”, dirigidos por Francisco Gedda. Ha formado parte de los jurados de cine en el rubro de documentales en numerosos festivales: La Habana, Leningrado, Leipzig, Trieste, Mar del Plata. El año 2008 es nuevamente director de la Cineteca de la Universidad de Chile tras su reapertura. El año 2009 recibió el premio Altazor por su contribución al arte cinematográfico en Chile.
(Por Jacqueline Mouesca, extraído del "Diccionario del Cine Iberoamericano"; SGAE, 2011)