“Historia del tiempo” demostró que existe buen cine en Chile
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8 de abril de 1921
Santiago, Chile

“Historia del tiempo” demostró que existe buen cine en Chile

 

El cine le abrió sus puertas a una juventud entusiasta y ardosa que se lanzó a la audaz empresa de filmar un “short” cinematográfico intitulado “Historia del tiempo” que se estrenara como complemento de la nueva producción chilena “Bar Antofagasta”. Sobre un argumento de Santiago del Campo, aquel de “California”, “Paisaje en destierro” y las anécdotas sabrosas. Patricio Kaulen y Ricardo Younis construyeron una gran cinta que, con orgullo, se puede decir que es “una de las mejores miniaturas salidas de los estudios cinematográficos “Pato” Kausudamericanos”  Ylen es el  diesto, sin pecar de rector, patriotismo exagerado ni desconocimiento de la producción fílmica americana.

“Historia del tiempo” es un film técnicamente casi perfecto. Sólo una juventud deseosa de hacer algo por nuestro cine podía hacerlo. Las fotografías son nítidas y de ángulos bien logrados: la dirección experta, a pesar de que su director no pasa la edad de la ciudadanía legal; el trabajo de laboratorio y diversidad de trucos empleados por primera vez en Chile, acreditan a Emilio Taulis como uno de los mejores laboratoristas chilenos; el ameno texto de narración escrito por Orlando Cabrera Leyva y la narración misma de este miniatura, hecha por Raúl Matas Esteban, condimentan este “short”, que cuenta, además, con la espléndida interpretación de un grupo de jóvenes artistas noveles, que se revelan como actores consumados y conscientes de su labor.

“Historia del tiempo” se filmó sin arriesgar grandes capitales, sólo guiados por el único afán de engrandecer nuestra cinematografía. Y, en su primera exhibición, como complemento de un film de largo aliento, comprobará una verdad irrefutable, “que a veces la chica se come a la grande”…Ese es el orgullo de estos jóvenes cinematografistas chilenos, y de su desinteresado productor, señor Víctor Panayotti, cuyo esfuerzo debería ser imitado por otros capitalistas.

Estos muchachos llegarán a ser los “grandes” del cine chileno.

 

Nota: El texto ha sido transcrito respetando la ortografía que presenta el artículo original.

Artículo publicado originalmente en:
Revista Vea, Santiago,miércoles 10 de diciembre de 1941, Nº 139.