Miguel Littin
/ Director / Guionista / Intérprete / Productor ejecutivo / Productor / Asistente de dirección / Voz en off

- 9 de agosto de 1942
Palmilla, Chile


Director, uno de los m√°s destacados del llamado “Nuevo Cine¬† Chileno” que emerge en el pa√≠s a fines de los a√Īos 60. Llega al cine a trav√©s del teatro y la televisi√≥n. Estudi√≥ inicialmente teatro en la Escuela que la Universidad de Chile ten√≠a en la ciudad de Chill√°n. Su profesor es all√≠ Enrique Gajardo, con quien mantienen una gran deuda muchas figuras chilenas de la escena nacional. Se desempe√Īa como actor, pero es tambi√©n autor de varias obras dram√°ticas: El hombre de la estrella” y “La mariposa debajo del zapato”, entre otras. En la televisi√≥n aparece cuando Helvio Soto llega a la direcci√≥n del canal de la Universidad de Chile. Trabaja en √©sta como director de programas; realiza entrevistas y dirige adaptaciones teatrales, entre ellas, “Panorama desde el puente” y “La muerte de un vendedor viajero”, de Arthur Miller. Su contacto con la actividad f√≠lmica se establece a trav√©s del Centro de Cine Experimental ‚Äďtambi√©n de la Universidad de Chile‚ÄĒque dirige Sergio Bravo, lo que le permite conocer el cine documental que hac√≠a √©ste¬† o que el Centro patrocinaba, pel√≠cula que son para Littin “las primeras expresiones de un cine m√°s aut√©ntico, m√°s en relaci√≥n con la realidad y con su propio tiempo”.

Se inicia como actor en las primeras pel√≠culas de Helvio Soto. Hace el papel de guerrillero en el episodio “El analfabeto”, primero de la trilog√≠a que compone el film √Črase un ni√Īo, un guerrillero, un caballo (1967), e integra el elenco de Lunes 1¬ļ, domingo 7 (1968). Mientras tanto, filma su primera pel√≠cula propia, Por la tierra ajena, un documental basado en una canci√≥n de Patricio Manns, que realiza en 16 mm. Se apoya en esta experiencia inicial en Pedro Chaskel, pero sobre todo en Fernando Bellet, camar√≥grafo a quien considera uno de sus maestros. Muy poco despu√©s se embarca en su primer largometraje de ficci√≥n, El chacal de Nahueltoro, que lo consagra de inmediato y que sigue siendo considerada una de sus obras mayores. La pel√≠cula est√° basada en un hecho policial que ocurri√≥ en Chile a comienzos de los a√Īos 60, en la localidad rural de Nahueltoro, en las cercan√≠as de Chill√°n, y que estremeci√≥ al pa√≠s. Un campesino analfabeto, que ha sido expulsado de su vivienda por el latifundista propietario de la tierra en que trabaja, asesina, en un trance de locura alcoh√≥lica, a su conviviente y a los cinco hijos de √©sta. Lo detienen, y mientras duran los tres largos a√Īos del juicio, el campesino se hace cat√≥lico, aprende a leer, se educa, se convierte en otro hombre, un “chileno medio”, “un ciudadano”. Llegado a este punto, el proceso culmina, y cuando acaba de cumplir 23 a√Īos, es condenado a muerte y lo fusilan. Littin, que a esas alturas ha asumido una postura pol√≠tica claramente de izquierda, cuenta que la historia lo hab√≠a conmovido profundamente cuando ocurri√≥. “A ra√≠z del fusilamiento comenc√© a obsesionarme con ‘el Chacal’”, que era un hombre de su misma edad, “nacido en el mismo pa√≠s y tan distinto como si proviniera de otro planeta”. Decidi√≥ investigar el caso a fondo y hacer con √©l una pel√≠cula, para lo cual hizo todo tipo de encuestas, realiz√≥ entrevistas, estudi√≥ el expediente judicial, siguiendo una ruta similar a las t√©cnicas empleadas por cierto cine italiano, como el de Francesco Rosi. Hizo as√≠ una pel√≠cula en que se combinan los recursos del documental con el melodrama logrando una intensidad pocas veces alcanzada en alguna otra pel√≠cula chilena. El chacal de Nahueltoro plantea por primera vez en la cinematograf√≠a local un examen cr√≠tico y a fondo de ciertas realidades nacionales: la despiadada condici√≥n del latifundio, las miserables condiciones de vida de los campesinos, la mentira e hipocres√≠a de una justicia de clase. Contribuy√≥ a la calidad del film el sobresaliente nivel del equipo que trabaj√≥ con el director. Encabez√≥ el elenco de int√©rpretes ‚Äďintegrado, entre otros, por Shenda Rom√°n, Luis Alarc√≥n y H√©ctor Noguera-- Nelson Villagra, que hizo uno de¬† los m√°s notables papeles de su carrera de actor; y los dem√°s responsabilidades estuvieron a cargo de H√©ctor R√≠os, en la direcci√≥n de fotograf√≠a, Fernando Bellet como asistente del director, Pedro Chaskel en el montaje y Sergio Ortega, autor de la m√ļsica. La pel√≠cula tuvo un gran √©xito de p√ļblico y de cr√≠tica, y fue tambi√©n muy bien acogida en varios pa√≠ses latinoamericanos. En el c√©lebre Festival de Cine de Vi√Īa del Mar del a√Īo 1969 es saludada junto con Valpara√≠so mi amor, de Aldo Francia, y Tres tristes tigres, de Ra√ļl Ruiz, como el advenimiento del Nuevo Cine Chileno, que se suma as√≠ a la corriente renovadora que recorre en ese tiempo la cinematograf√≠a continental. En el a√Īo 2000, un c√≥nclave de cr√≠ticos cinematogr√°ficos de diversas nacionalidades, elige las diez mejores pel√≠culas latinoamericanas del siglo veinte e incluye entre ellas El chacal de Nahueltoro (la √ļnica otra chilena elegida es Tres tristes tigres).

En 1970, el clima de efervescencia pol√≠tica que ven√≠a experimentando Chile en los a√Īos anteriores, culmina con la elecci√≥n de presidente de la Rep√ļblica a Salvador Allende, que encabeza la Unidad Popular. El pa√≠s vive un momento de viva discusi√≥n y no pocas tensiones, al que no es ajeno el mundo de la cultura. En el cine, la mayor√≠a se ha alineado con el nuevo r√©gimen, y Miguel Littin, que aparece como uno de los jefes de fila del movimiento, es el principal redactor del llamado Manifiesto de los Cineastas de la Unidad Popular. En ellos se reflejan sus posturas ideol√≥gicas, que no admiten ambig√ľedades. “Soy marxista-leninista ‚Äďsostiene‚ÄĒy como tal utilizo el m√©todo del marxismo para estudiar la realidad”. Allende lo nombra director de Chile Films, y la empresa se propone ser el eje totalizador del conjunto de la actividad cinematogr√°fica del pa√≠s. Durante su gesti√≥n se fomenta la creaci√≥n de talleres y se producen numerosos documentales, ofreciendo oportunidades a muchos nuevos cineastas. Pero dura en el cargo menos de un a√Īo, porque la empresa empieza a sufrir serios problemas financieros y administrativos. Patricio Guzm√°n, que formaba parte el equipo, sostiene: “Nuestro trabajo lo est√°bamos haciendo con independencia absoluto de lo econ√≥mico. Hab√≠a en ese sentido una gran inmadurez por parte nuestra”. Littin realiza en esos meses un importante largometraje documental, Compa√Īero Presidente, que registra un extenso di√°logosobre los problemas de la revoluci√≥n latinoamericana entre Allende y R√©gis Debray. En 1972 comienza a filmar su segundo largometraje de ficci√≥n, La tierra prometida, que narra las tribulaciones de una comunidad de campesinos ‚Äďhombres y mujeres, ancianos y ni√Īos‚ÄĒque buscan tierras donde puedan radicarse, cultivarlas y sobrevivir. Entran pronto en contradicci√≥n con los ricos propietarios de la comarca, a quienes por supuesto respaldan las autoridades. El enfrentamiento no tarda en producirse, y el ej√©rcito interviene violentamente contra los campesinos. El sue√Īo de “la tierra prometida” se desvanece en medio de una cruel masacre. La asonada militar de Pinochet de septiembre de 1973 impide que la pel√≠cula pueda terminarse. Littin podr√° hacerlo s√≥lo al a√Īo siguiente, instalado ya en el exilio.

Con el golpe de Estado, como se sabe, el pa√≠s sufre un cataclismo que est√° asociado a la prisi√≥n, la tortura, la muerte y el exilio. Una masa de miles de chilenos es expulsada o se ve obligada a abandonar el pa√≠s, y entre ellos, la mayor parte de quienes trabajaban en el cine. Miguel Littin, por supuesto, quien es acogido en M√©xico, pa√≠s donde desarrollar√° la mayor parte de su trabajo como realizador. Encuentra all√≠ el m√°ximo apoyo de las autoridades. “Hab√≠a toda una apertura hacia Am√©rica Latina ‚Äďcuenta el realizador‚ÄĒestaba el movimiento de solidaridad con Chile, y los cineastas se pusieron en contacto con nosotros inmediatamente. A los pocos d√≠as est√°bamos ya discutiendo sobre proyectos y posibilidades”. El primero de √©stos se concreta con cierta rapidez gracias al apoyo del Banco Cinematogr√°fico de M√©xico: es el film Actas de Marusia, una novela de Patricio Manns que le resulta particularmente atractiva tanto por la √≠ndole de la historia como por el tratamiento ideol√≥gico elegido por el novelista. Est√° inspirada en una huelga de los obreros de una de las oficinas salitreras del norte de Chile, a principios del siglo veinte, y la matanza desencadenada por la fuerza militar para reprimirla; y la historia est√° contada conforme a un esquema ideol√≥gico entonces en boga: el enfrentamiento de la “izquierda tradicional”, supuestamente reformista, con la “izquierda revolucionaria”, partidaria de la confrontaci√≥n armada. Se film√≥ en Chihuahua en 1976, en una zona con caracter√≠sticas geogr√°ficas muy similares al desolado paisaje del norte chileno, y gracias a los recursos de que pudo disponer se logr√≥ una notable ambientaci√≥n: la atm√≥sfera del poblado minero con sus casas y las instalaciones industriales, el clima de brutalidad de la represi√≥n de los militares; las asambleas sindicales; la escena de la llegada del tren; algunas de las secuencias de la masacre. Todo realizado en un nivel que no tiene paralelo en el cine chileno anterior. La pel√≠cula tiene algunos de los mejores momentos del cine de Littin, y tambi√©n algunos de sus defectos: el √©nfasis en los recursos aleg√≥ricos y cierta grandilocuencia en el discurso revolucionario. Un punto alto de la pel√≠cula es la actuaci√≥n de Gian Maria Volont√©, cuyo talento aparece respaldado por la capacidad del realizador en la direcci√≥n de actores.

Mientras surge la oportunidad de realizar su largometraje siguiente, filma un documental, Cr√≥nica de Tlacotalp√°n, en correalizaci√≥n con Pablo Perelman, cineasta chileno exiliado tambi√©n M√©xico. Es un melanc√≥lico recorrido por la peque√Īa historia de un pueblo mexicano en decadencia que alguna vez conoci√≥ en cierto auge. Viene enseguida uno de sus films m√°s ambiciosos, El recurso del m√©todo, basado en la novela hom√≥nima e Alejo Carpentier. El reconocimiento alcanzado por su trabajo le ha abierto las puertas de las coproducciones internacionales, d√°ndole la posibilidad de avanzar desde la tem√°tica puramente chilena a historias de alcance latinoamericano. El intento de atrapar en sus pel√≠culas una realidad de cierta vastedad totalizadora, se lo da ofrece con creces el texto de Carpentier, que organiz√≥ el relato de su novela en torno a un dictador arquet√≠pico que re√ļne componentes de muchos dictadores diferentes --Estrada Cabrera, Juan Vicente G√≥mez, Porfirio D√≠az, Gerardo Machado y otros--, y que gobierna un pa√≠s innominado en donde ocurren situaciones inspiradas en per√≠odos diferentes de la historia latinoamericana. El gui√≥n, preparado por Littin en colaboraci√≥n con R√©gis Debray y Jaime Augusto Shilley, dio inicialmente un film excesivamente largo, que fue reducido a dos horas y media por consejos (y exigencias) de los organizadores del Festival de Cannes de 1978, donde se produjo su estreno mundial. El Festival opt√≥ tambi√©n por cambiarle el t√≠tulo, exhibi√©ndola como ¬°Viva el Presidente! Gracias a la cuant√≠a de los medios puestos a su disposici√≥n, el realizador pudo mostrar algunos de sus mejores talentos para trabajar en grandes escenarios y con un despliegue importante de masas de actores y extras. Atr√°s quedaban¬† la penuria de recursos que empobrec√≠an las escenas de masas de La tierra prometida. Otro punto alto del film es de nuevo la interpretaci√≥n que hace Nelson Villagra del dictador. El recurso del m√©todo mostr√≥ que Littin pod√≠a eventualmente aparecer como el cineasta latinoamericano mejor posicionado para llevar a la pantalla con un cierto aliento de epopeya las convulsiones m√°s profundas de nuestro Continente. S√≥lo le faltaba superar sus recurrentes tics, los excesos ret√≥ricos, la propensi√≥n al discurso doctrinario.

Su pel√≠cula siguiente le hizo decir a alg√ļn comentarista que el realizador llevaba trazas de convertirse en el “cineasta del boom”, ya que luego de apoyarse en Carpentier, recurr√≠a ahora, con La viuda de Montiel, a Gabriel Garc√≠a M√°rquez, en uno de cuyos cuentos se inspiraba este film. Pero a pesar de ciertoas cualidades de la pel√≠cula, se cumpl√≠a con ella otra vez el negativo destino que han tenido en general los textos garciamarquianos en sus adaptaciones al cine. La entra√Īa m√°gica, la esencia misteriosa del mito que est√° en la ra√≠z de la obra del colombiano ha sido trasladada al cine s√≥lo en sus aspectos m√°s epid√©rmicos. La cinta tiene m√©ritos de ambientaci√≥n: el encanto de un pueblo rural latinoamericano (la localidad veracruzana de Tlacotalp√°n, que hab√≠a sido materia de su documental de 1976, que el realizador hizo pintar entero, seg√ļn cuentan, para los fines de la filmaci√≥n de La viuda...), al que ayuda la direcci√≥n de c√°mara de Patricio Castilla, quien supo adem√°s fotografiar a la protagonista, Geraldine Chaplin, como ning√ļn camar√≥grafo anterior lo hab√≠a conseguido hasta entonces.

Mayor fortuna tuvo con su pel√≠cula siguiente, Alsino y el c√≥ndor, que est√° basada en una novela del escritor chileno Pedro Prado. Publicada originalmente en 1920, ha sido le√≠da durante generaciones; en ella, el autor cuenta la historia de un muchacho campesino que queda baldado cuando, intentando volar, se lanza temerariamente desde lo alto de un √°rbol. Littin aprovecha la sustancia aleg√≥rica del relato y lo traslada a nuestro tiempo, en plena revoluci√≥n sandinista, en la que Alsino busca realizar su sue√Īo de redenci√≥n “a trav√©s de un irrefrenable destino colectivo”. La filma en el pueblo de Ticuantepe, en el sur de Nicaragua, con muy pocos autores profesionales, y compone una par√°bola que coloca la perspectiva de la revoluci√≥n en una √©pica sin estridencias. Cuando Alsino dice llamarse Manuel y sonr√≠e por primera vez ‚Äďen el momento en que parte a la guerrilla‚ÄĒla imagen transmite la idea de una ruptura hist√≥rica pr√≥xima con una fuerza m√°s elocuente que el flamear de cien banderas rojas. Hecha con mucho menos recursos que sus tres pel√≠culas anteriores, cala m√°s hondo que √©stas y consigue con m√°s eficacia y emoci√≥n una de las ideas-fuerza dominantes en el cine de Littin: su convicci√≥n de una Am√©rica Latina enfrentada a cambios revolucionarios inevitables.

Vinieron luego algunos a√Īos de silencio. Littin se instala en Espa√Īa, y se pasea por la Pen√≠nsula, dice un cronista, “con un sombrero negro y una bufanda roja que le dan un aspecto de dandy de mediados de siglo”. Establece relaciones que le ser√°n muy √ļtiles para proyectos como el de la pel√≠cula Sandino, que filmar√° reci√©n en 1991, pero mientras tanto, no encuentra apoyo para llevar a la pantalla una historia ‚Äďla de sus ra√≠ces familiares‚ÄĒque acaricia durante largos a√Īos, y que s√≥lo lograr√° rescatar convirti√©ndola en la novela El viajero de las cuatro estaciones, publicada en Madrid en 1989. Su silencio, sin embargo, es enga√Īoso, porque el a√Īo 85 se prepara para lo que Garc√≠a M√°rquez llama Aventura de Miguel Littin clandestino en Chile, un libro que cuenta detalladamente c√≥mo el cineasta se prepar√≥ para ingresar con una identidad falsa en su pa√≠s, y filmar all√≠ lo necesario para realizar un extenso documental, Acta General de Chile, de cuatro horas de duraci√≥n, pensado para ser exhibido en la televisi√≥n en cuatro episodios separados. La pel√≠cula representa un punto importante en el ejemplar esfuerzo de un cine documental que en todos esos a√Īos, ha luchado por ilustrar en im√°genes la denuncia del r√©gimen de Pinochet. El episodio m√°s logrado es el √ļltimo, dedicado √≠ntegramente al presidente Salvador Allende, que hizo decir al cr√≠tico espa√Īol Vicente Molina Foix en el diario El Pa√≠s, que “es una de las piezas cinematogr√°ficas m√°s convulsivas, m√°s vibrantes y mejor compuesta de la historia del cine documental”. La coyuntura, enteramente casual, de que el film estuviera listo para ser exhibido en el momento en que se produjo el atentado contra Pinochet en septiembre de 1986, contribuy√≥ a que la tetralog√≠a fuera vista en la televisi√≥n espa√Īola por muchos millones de televidentes. La cr√≥nica de Garc√≠a M√°rquez, mientras tanto, tuvo la enorme difusi√≥n que tienen invariablemente sus libros; en Chile mismo la suerte que le depar√≥ la dictadura no puede sorprender: quince mil ejemplares fueron requisados a su llegada a la Aduana de Valpara√≠so e inmediatamente quemados por orden de la autoridad.

Sandino fue la √ļltima pel√≠cula filmada por Littin en el exilio, antes de su retorno definitivo a Chile. Coproducida por la Televisi√≥n Espa√Īola, cont√≥ con recursos que nunca tuvo antes en sus otros trabajos. El solo elenco de los principales int√©rpretes da la medida de la cuant√≠a de lo que se dispuso: Kris Kristofferson, Dean Stockwell, √Āngela Molina, Omero Antonutti, Victoria Abril, y el portugu√©s Joaquim de Almeida que hizo el papel de Augusto C√©sar Sandino. Filmada en Nicaragua, reconstruye con lujo de detalles la trayectoria del m√≠tico guerrillero que tuvo en jaque a las tropas de intervenci√≥n norteamericanas durante a√Īos y que s√≥lo fue derrotado por una trampa traicionera que le tendi√≥ Anastasio Somoza, que instaurar√≠a luego una de las m√°s crueles dictaduras que haya conocido Centroam√©rica. Due√Īo de nuevo de sus mejores atributos, Littin logra una notable reconstrucci√≥n de ambientes y personajes, mostrando adem√°s sus cualidades en la direcci√≥n de actores. El film se resiente √ļnicamente por su excesiva duraci√≥n, lo que se traduce en una cierta morosidad narrativa, producto seguramente del deseo del realizador de escarbar hasta en los m√°s m√≠nimos detalles en la vida y acciones de Sandino.

En 1990, cuando Pinochet ha dejado el poder y gobierna Patricio Aylwin, el primer presidente de la llamada Transici√≥n Democr√°tica chilena, vuelve definitivamente al pa√≠s. En 1992, cumple un viejo sue√Īo al ser elegido alcalde de la su natal pueblo de Palmilla. Dos a√Īos despu√©s filma, teniendo como escenario su propia regi√≥n, su primera pel√≠cula de retornado, que trata justamente del tema de un chileno que vuelve a su tierra tras un largo exilio. La connotaci√≥n pol√≠tica se pierde tras un denso discurso ret√≥rico, y el film tiene una recepci√≥n mediocre. En los a√Īos siguientes realiza diversos cortometrajes para la televisi√≥n, varios de los cuales vienen a ser una suerte de anticipo de Tierra del fuego, pel√≠cula que retoma su l√≠nea de producciones de gran presupuesto. Coproducida con capitales espa√Īoles e italianos, re√ļne a algunas figuras importantes de la cinematograf√≠a internacional, la estrella italiana Ornella Mutti y en particular, el actor cubano Jorge Ibarroeigoit√≠a, que interpreta el papel protag√≥nico de Julius Popper, aventurero rumano que asol√≥ la Patagonia a mediados del siglo XIX. Su historia se recoge en un cuento del escritor Francisco Coloane, que sirvi√≥, junto con elementos narrativos de otros relatos del mismo escritor, para que Littin y el novelista Luis Sep√ļlveda hicieran el gui√≥n de la pel√≠cula. Con una cuidada reconstruci√≥n de √©poca y una espl√©ndida fotograf√≠a, la pel√≠cula obtuvo un eco p√ļblico inferior a sus expectativas. Al a√Īo siguiente Littin film√≥ un documental, Cr√≥nicas palestinas, que marca la b√ļsqueda de sus ra√≠ces originarias, que proseguir√≠a el 2005 con un film m√°s ambicioso, La √ļltima luna, que el realizador define como “un llamado a la paz en el Medio Oriente”.

A lo largo de su carrera, Miguel Littin ha obtenido no pocos galardones, en su propio pa√≠s y en las naciones m√°s diversas: Francia, Espa√Īa, Alemania,¬† Uni√≥n Sovi√©tica, M√©xico, Cuba. Aparte de su labor como cineasta y de sus preocupaciones pol√≠ticas, ha cultivado una vocaci√≥n literaria que nunca lo ha abandonado, publicando dos novelas en los a√Īos recientes. En 2009 present√≥ Dawson. Isla 10, la m√°s lograda de las realizaciones hechas por √©l en el pa√≠s tras el regreso de su exilio. Reconstruye aspectos esenciales de la vida de los prisioneros en la isla Dawson durante los a√Īos de la dictadura de Pinochet.

(Jacqueline Mouesca, extraído del "Diccionario del Cine Iberoamericano"; SGAE, 2011)

Filmografía chilena
Director
12 títulos
Allende en su laberinto (2014)
Largometraje de ficción
Dawson, Isla 10 (2009)
Largometraje de ficción
La √ļltima luna (2005)
Largometraje de ficción
Crónicas Palestinas (2001)
Documental
Tierra del fuego (2000)
Largometraje de ficción
Los n√°ufragos (1994)
Largometraje de ficción
Acta General de Chile (1986)
Documental
El recurso del método (1978)
Largometraje de ficción
La tierra prometida (1973)
Largometraje de ficción
Compa√Īero Presidente (1971)
Documental
El Chacal de Nahueltoro (1969)
Largometraje de ficción
Por la tierra ajena (1965)
Documental
Guionista
10 títulos
Allende en su laberinto (2014)
Largometraje de ficción
Dawson, Isla 10 (2009)
Largometraje de ficción
La √ļltima luna (2005)
Largometraje de ficción
Tierra del fuego (2000)
Largometraje de ficción
Los n√°ufragos (1994)
Largometraje de ficción
Acta General de Chile (1986)
Documental
El recurso del método (1978)
Largometraje de ficción
La tierra prometida (1973)
Largometraje de ficción
El Chacal de Nahueltoro (1969)
Largometraje de ficción
Por la tierra ajena (1965)
Documental
Intérprete
4 títulos
Erase un ni√Īo, un guerrillero, un caballo... (1967)
Largometraje de ficción
El ABC del amor (1966)
Largometraje de ficción
Ana (1965)
Cortometraje de ficción
El Analfabeto (1965)
Cortometraje de ficción
Productor ejecutivo
1 títulos
La √ļltima luna (2005)
Largometraje de ficción
Productor
1 títulos
Casa o mierda (1969)
Documental
Asistente de dirección
1 títulos
Yo tenía un camarada (1964)
Cortometraje de ficción
Relato o Voz en off
1 títulos
Acta General de Chile (1986)
Documental
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Por Vera-Meiggs
(Foto: Equipo de rodaje de "Largo Viaje", del libro "Con los ojos abiertos", de Sergio Trabucco)
Archivos de prensa (21 en total)
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Revista √Čcran 74, 22 de febrero de 1974, Par√≠s, Francia.