Proyecto en desarrollo: pitching de Sin chapa Adriana
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Tan importante como el resultado final, el estrenar una película, lo es el proceso, el desarrollo y toda esa zona nebulosa (muchas veces invisible a la comunidad, incluso audiovisual) de los proyectos que se abren camino entre las diferentes instancias de financiamiento, sean estas públicas o privadas. Una de estas instancias, donde los proyectos se conectan tanto con ventanas de distribución, inversionistas, productores, colegas inquisidores, principiantes fisgones o estudiantes con resaca, es el pitching.

La experiencia de presenciar un pitching tiene mucho de vouyerismo, y de aprendizaje también. Este evento que, para bien o para mal, expone descarnadamente a “vender” un proyecto, ofrece una vitrina útil donde agentes del rubro idoneos pueden acercarse a orientar-apoyar una propuesta aun pubescente.

Carece de sentido dar cuenta, a modo de agotador informe, cada una de las 10 propuestas que participaron en el pitching del miércoles 22 de junio en el DocSantiago 2011. Todas tenían fortalezas y debilidades propias de su incipiente desarrollo y, una que otra, exponía imágenes de apoyo (teaser o material en bruto). Ahora, una presentación en particular poseía una fuerza atrayente, respaldada por elementos inflamables que daban cuenta de un asunto crispado y doloroso, movilizado por una legítima (y tal vez necesaria) interpelación familiar-generacional.

Sin chapa, Adriana, de Lissette Orozco y Benjamin Band (como representantes del equipo) era el proyecto en cuestión. Lissette ya había estado anteriormente en DocSantiago 2010 con el proyecto LaBanda en Flor.

Pasadas las 10:00 AM (y cuando todavía faltaba que llegara un miembro del jurado), sin ningún tic o amague de inseguridad, la directora Lissette Orozco presentó a sala llena, firme y con fluidez, la historia de su tía Adriana:

“Este proyecto es una historia íntima, es la relación que yo tengo con una tía hasta la actualidad. Desde que era niña yo quería ser como ella…. Mi familia me decía que me parecía a ella. Para mí era mi ídola. Ella era mi tía que vivía en el extranjero y que cada tres años venía a ver a toda la familia y nos traía regalos. La última vez que vino fue hace 3 años atrás y fuimos toda la familia a dejarla al aeropuerto. Aquí es cuando extrañamente llegó gente de la PDI y Carabineros de Chile… la tomaron detenida y se la llevaron.

“Mis pares, que eran mis hermanos y mis primos, no entendíamos nada. Y los mayores de mi familia, que eran mis abuelos, mi tíos, optaron por el silencio».

“Me llené de preguntas, quería saber qué era lo que pasaba y la fui a ver donde estaba detenida. He aquí cuando me enteré que mi tía en su juventud trabajó para la DINA. Fue procesada por el rapto y muerte de Víctor Díaz. Por un lado no me extrañó tanto el hecho que trabajara en la DINA, porque vengo de una familia pinochetista, pero para mí lo que representa la DINA es un pasado nefasto, un pasado oscuro y terrible.

“Lo que yo quiero hacer en este documental es entender sus razones, por qué entró a la DINA…y quizás volver a quererla. En conversaciones que tuvimos cuando estuvo detenida me contó varias cosas que hizo, entre ellas: que estuvo en cursos de inteligencia, que se disfrazaba, que usaba maquillaje para infiltrarse en grupos de comunistas donde ella se ponía sobrenombres; eran “chapas”, por eso este documental se llama Sin chapa, Adriana, porque yo voy a hablar con mi tía, tal cual como ella es. Sin máscaras”.

Buscando como trazar surcos, pero sin enjuiciar ni especular, pero sí dar cuenta de una sublime confrontación cargada de elementos fascinantes, me acerqué a Lissette para vislumbrar como iba esto, con el riesgo de que negara cualquier diálogo a un desconocido (pues comprendo lo sensible e inestable aun del proyecto, pues está buscando financiamiento).

En definitiva, tan saludable como presentar un proyecto (de este calibre y honestidad) en público, lo es el escarbar en la vigorosa pulsión que está fraguándose aquí, un tema que pocos años hubiera sido tabú siquiera indagar. 

1. FLOR
¿Que cambió en ti en un año, me refiero al giro de La Banda en Flor (un proyecto musical) a Sin chapa, Adriana?

Yo creo que cambió en mí la forma de mirar las cosas, porque el año pasado yo estaba en un magíster en documentales y yo quería hacer uno que fuese entretenido, que fuese llamativo, y me puse a mirar fuera de mi algo que me llamara la atención. Y me llamaron la atención estas cinco mujeres que tenían una banda de cumbia. La diferencia de un año a otro es una madurez interna; y me di cuenta que no es necesario buscar tan lejos para poder encontrar una buena historia, una buena idea, sino que estaba en mi propia familia. Entonces, al darme cuenta que dentro de mi propia familia había una historia que para mí era interesante -más allá del año que haya pasado- fue un proceso distinto y mas interno y que decidí hacer ahora.

2. CONVENCER
Convencerse de iniciar una película es un camino que puede ser agreste, peor si es documental, pues hay una angustiante incertidumbre respecto a muchas situaciones. Por otro lado, convencer y convocar a un equipo es tanto mas duro, pero convencer a familiares y mas aún si es un tema que los divide, enardece y/o enfrenta por lo tanto parece realmente un despliegue de convicciones sólidas ¿Cómo fue llegar a que aceptaran participar? ¿Han puesto limitaciones? ¿Cuál crees que será el mayor desafío una vez que los tengas frente a la cámara?

Primero, mis personajes los tengo seleccionados, pero no he hablado con todos. Sin embargo, con los que más me importa hablar en este documental aceptaron participar, porque ellos también creen que es necesario mostrar la otra cara de la moneda; ya que siempre se muestran documentales de izquierda. Ellos creen que también es necesario mostrar esta parte de esta familia chilena. Entonces, ellos están dispuestos a contar su verdad. Hay algunos que les duele, que están en mi misma postura (quieren contarlo porque les duele) y hay otros que creen que mi tía le hizo un bien al país, entonces quieren afirmar eso en sus entrevistas. Yo creo que el máximo desafío va a ser… sé que en mi familia va a existir esa confianza, pero yo creo que van a haber preguntas que le van a incomodar y para esas preguntas será un desafío que me las den tal cual como es. Es decir, que no pongan capas, por el hecho que esté una cámara sino que se olviden de eso, que se relajen; que piensen que soy yo, su sobrina, su nieta, lo que sea…  y que por ese lado sientan esa misma confianza que yo les voy a tratar de entregar.

3. REFERENTE
De lo que recuerdas, antes del quiebre que dio como resultado el haberte enterado de su pasado, ¿qué era lo que te cautivaba de tu tía, que elementos para ti, hacían de  ella  un referente idolatrable?

Mi tía, mas allá de cómo esté ahora, siempre fue estupenda, siempre fue muy bonita, y de todas las hermanas (y de todos) era la mujer que más tenia personalidad. Se vestía siempre bien, y ¡era mi tía del extranjero!, o sea, tener una tía en el extranjero que te viniera a ver cada ciertos años y que traía regalos era como increíble… esperándola años para que llegara; era como tía favorita en ese momento. Y más allá de los regalos -que a uno cuando niña le importan mucho- también yo le copiaba como hablaba, me ponía su ropa y muchos de mi familia decían que me parecía a ella. Entonces para mí era increíble que me dijeran que me parecía a mi tía que era muy linda. Me acuerdo que mi tía tiene los ojos muy chicos y se ríe con los ojos, y yo cuando  niña me trataba de reír con los ojos también… como para parecerme más a ella. Entonces era alguien idolatrable dentro de una familia convencional. Ella fue la que se fue del país, la que hizo su vida afuera, la que se casó dos veces. Entonces, es como súper liberal, media loca -como dicen algunos de la familia-, pero para mi no. Ella hizo lo que quiso, lo que la hizo feliz. Entonces eso me llamaba mucho la atención: ella hacía todo lo que le gustaba y todo lo que la hacía feliz. Entonces yo decía «cuando grande quiero ser igual, quiero hacer lo que quiera, porque me hace feliz y quiero copiarle a mi tía». 

Yo creo que por eso este documental es tan fuerte para mí: porque mi tía dentro de su generación es como la oveja negra (por irse del país, por casarse dos veces, por haber trabajado en la DINA, etc.), y yo dentro de mi generación yo soy la oveja negra. Porque soy un poco loca, la que estudia una carrera poco convencional, la que escribe guiones. Tengo un mundo distinto a mi familia y yo creo que por eso existe esa empatía con mi tía (más allá de que la sintiera ídola cuando era chica). Ahora la empatía que nosotras tenemos y nos queremos demasiado, es por eso, porque las dos nos sentimos ovejas negras en nuestras generaciones y por eso nos llevamos tan bien.

4. TRADICION
Si bien la lógica de cuestionar a la familia siempre se da por etapas en la vida, muchas veces se abandona o se llega a un consenso, ya sea por pereza, debilidad o condescendencia. Tengo muchos amigos que dan continuidad casi ciega a las distintas posturas políticas, y morales incluso, que los padres les transmiten ¿Que condiciones o circunstancias crees que se dieron en tu crecimiento para que hayas logrado llegar a una postura autónoma y/o revisionista sin tapujos ni complejos?

Eso es una pregunta súper compleja, porque yo vengo una familia pinochetista. Tuve una crianza siempre más de derecha que de izquierda. Mis abuelos me decían: “a ti gustaría ganar plata cuando seas grande y darle tu plata al flojo”, y yo decía: ”No po’, yo no quiero darle plata el flojo”. Esa era una típica postura de derecha que te decían cuando niño para que seas más de esa parte. Pero ahora te das cuenta de que el flojo no era flojo, sino que era un trabajador, que era una persona normal, común y corriente, de clase media. Hay posturas de antes y de ahora que son distintas y sin embargo yo nunca he sido ni de derecha ni de izquierda, yo nunca he sido muy política, nunca he sido extremista, para nada. Yo en estos momentos voto, pero por ‘la persona’, no por el partido político, sino que me leo los planes de gobierno y veo que me conviene por mi carrera y por lo que pienso. Sin embargo, a pesar de haber tenido esta base familiar, yo estudié una carrera donde el 80% son documentales de izquierda; la gente que me rodea es de izquierda, o la mayoría. Entonces yo me empecé a culturizar del otro lado, empecé a ver Calle Santa Fe, I Love Pinochet, otros documentales que no tenia idea que existían; y comencé a investigar y me di cuenta que claramente es terrible lo que pasó. Mas allá de ser de derecha o izquierda, yo sabia que lo pasó en mi país era terrible. Yo supe que hubo matanza y nunca voy a estar a favor de eso. Jamás. Pero más allá de lo que pasó en la dictadura, ser de derecha o izquierda no es un tema para mí. Yo no soy de ningún lado.

5. CREER
Durantes los fragmentos de entrevistas que mostraste (en el pitching) y por lo que expusiste, tu tía tiene una total disposición para colaborar con su testimonio, esto es muchas veces lo esencial y lo mas difícil de conseguir para darle proyección a un documental. Es decir, tener un personaje rico en inquietudes, deseos y tormentos que quiere redimirse ¿Qué es lo que no le crees a ella? ¿Lograr su sinceridad y cuasi purgación en cámara bastará o hay algo más que te interese indagar?

Hay cosas que le creo y hay cosas que no le creo. Y mi documental mas allá de ver si le creo o no, es una búsqueda personal del “quererla”. Yo no veo en este documental la opción de que ella quiera redimirse, porque ella no siente culpa de nada, que es lo que a mí me dice. Hay que ver en este último encuentro que voy a hacer con ella, para ver que tanto se va querer redimir… pero hasta ahora ese no es el tema. Pero yo no la estoy provocando que mienta, y ella tampoco está mintiendo… según ella, porque lo que ella hizo está bien… según ella. ¿Entiendes? Va a ser un poco imposible verificar si logré su sinceridad el 100%. Yo le creo las cosas que dice porque la quiero, pero hay cosas que objetivamente no son correctas. Entonces ojala sea sincera conmigo y yo no voy a manipular nada. No me atrevo a llegar con fotos de gente con la que ella estuvo. No. ¿Te imaginas? No. Sería terrible. Esta historia se trata entre mi tía y yo no más. Esa es la diferente con muchos documentales que tienen que ver con cosas políticas, porque esta no es una entrevistadora… no es de un cineasta… es de una sobrina a una tía. Por esa intimidad que ya existe, la idea es lograr esa sinceridad de ella.

6. APOYO
¿En que están actualmente y cuales son los pasos a seguir? Más allá del financiamiento que claramente importa, ¿hay algo que te parezca difícil de concretar ya sea en lo personal, familiar u otro tópico?

Actualmente con mi equipo de trabajo estamos en la etapa de investigación. Vamos a postular a escritura de guión del Fondo de Fomento y, estamos buscando un casa productora que se quiera asociar con nosotros. Lo más complicado de concretar es que me tengo que reencontrar con ella en otro lugar, como para terminar el documental. Y el tema de mi familia… pero es que yo creo que todos van a ceder. Pero, el tema es que si me van a decir la verdad o las cosas que a mi me sirvan para el documental. Pero claramente lo que de verdad nos sirve es el financiamiento para empezar a rodar que eso es lo que vamos esperar a Corfo el próximo año o ver financiamiento extranjero, lo estamos analizando con mi grupo de trabajo, con mi productor

BONUS
¿Cuando se fue ella de la DINA?

Yo le hice una entrevista donde me dice bien eso, pero no recuerdo con exactitud, pero ella se fue porque se casó con un extranjero, o era chileno y vivía en afuera, no me acuerdo bien. La cuestión es que le gustó, se casó, se salió de la DINA y se fue a vivir con él. Yo le pregunté por que no se salió antes (de la DINA), y su respuesta, hasta ahora, es que ella no se daba cuenta de las cosas que estaban pasando, que es algo que yo juzgo todo el tiempo. ¿Cómo nadie se va a dar cuenta de lo que estaba pasando?

Ella me dijo que cuando fue al extranjero, le ofrecieron la opción de cambiarse el nombre por X cantidad de dinero, y ella me dijo: “Si yo hubiera sabido, si hubiese sido una asesina, si hubiese torturado, si hubiese hecho eso ¿tu crees que no me hubiera cambiado el nombre? Obvio que si”. Sin embargo ella en afuera tenía colegas comunistas y todos se cambiaron el nombre, porque aquí en Chile están como Detenidos Desaparecidos y le mandan plata a los chilenos de acá.

Entonces cosas que me hacen constantemente creerle, que me hacen dudar y hay cosas que simplemente no le creo. Entonces mi documental va a transitar todo el tiempo por estas constantes contradicciones: te creo/no te creo… te quiero querer/a veces no te puedo querer por esto. Son muchas dudas que quiero responderlas yo y creo que cualquier persona que estuviera en mi pellejo también le gustaría saber.