Luis Horta: «Las cinetecas están vivas cuando integran a la gente»

El tiempo escasea por estos días en la Cineteca de la Universidad de Chile, pues están pasando muchas cosas en el lugar. A la enorme respuesta que han tenido  las jornadas del Cine Club edición 2010, se suma la gestión de proyectos de investigación y rescate, así como también el trabajo de restauración del documental La respuesta, registro audiovisual del terremoto que en 1960 afectó al sur del país.

En esta entrevista, el sub director del organismo, profesor Luis Horta,  nos entrega detalles de la evaluación del Cine Club y de las iniciativas futuras que emprenderá la Cineteca.

¿Cuál es la evaluación que haces de esta primera etapa del Cine Club que estuvo dedicada al cine contemporáneo nacional?

La recepción fue tremenda. Creo que la existencia del cine club ya es importante pues no había una experiencia similar dentro de la Universidad de Chile desde antes del golpe de Estado. Además la convocatoria fue enorme, la cantidad de gente que asistió es insólita para las actividades que se realizan acá en el campus, lo que significa que hemos logrado aunar a la gente de este mismo lugar y de otras facultades, estudiantes principalmente.

Se instalaron como un lugar alterativo, pues en esta primera etapa del Cine Club dieron espacio a producciones contemporáneas que no se exhiben en circuitos comerciales…

Sí y creo que ha sido súper fructífero por eso mismo, por plantear un espacio inédito, alternativo a las salas comerciales. Hemos instalado un lugar de reflexión en torno al arte cinematográfico, un espacio de difusión para los cineastas que están haciendo películas ahora, ya que exhibimos cintas que no han sido financiadas por el gobierno y que es muy difícil que se muestren en otras instancias distintas a un cine club. Otro aspecto positivo de esta iniciativa es que difundimos el concepto de cinecluísmo. Por muchos años se prostituyó un poco el concepto, ya que se usaba la denominación en muestras donde se exhibían películas sin una mayor línea editorial, sin reflexionar mayormente en los contenidos, sin hacer una curatoría muy elaborada, simplemente agrupando películas y se perdió esa concepción original que desde 1954 el Cine Club de la Universidad de Chile desarrolló y que se acabó "de golpe" en 1973. Ese aspecto es fundamental y  nosotros hemos tratado de retomarlo.

Y en las funciones mismas, ¿Cómo se dio la discusión tras las películas?

Yo creo que hemos subvertido un poco el concepto de sala de cine. Primero porque nosotros no tenemos una sala de cine en la Universidad de Chile, lo que tenemos son pequeños espacios acondicionados de los que nosotros nos hemos apropiado y que estaban ahí un poco abandonados. El subvertir las formas de las clásicas muestras  que dan los cines arte y las cadenas comerciales ha significado que se piensen las películas, que se vean en colectivo. Reunir a 120 personas es significativo hoy día siendo que todos se reúnen vía facebook o vía messenger. Nosotros reunimos a las personas  y además hicimos algo que es un poquito más complicado, que las personas piensen en torno a las expresiones cinematográficas artísticas contemporáneas. El que vengan los cineastas también ha sido súper importante porque ellos han tenido un encuentro con el público y la relación autor lejano, versus espectador que va a una sala,  se ha roto y ha nacido algo que es mucho más interesante,  que es el diálogo directo entre autor y espectador. En las jornadas del Cine Club  los directores han sido violentados con preguntas y eso me parece súper importante porque ellos han comenzado a reflexionar sobre sus obras y han salido reflexiones tremendamente importantes sobre nuestro cine.

La evaluación de esta parte es bastante positiva. Pensando en las siguientes etapas del Cine Club ¿qué aspecto consideras que hay que mejorar?

Me parece que se ha generado un espacio bastante único, que lo hemos cultivado y estamos cosechando una parte, pero falta la otra parte que es involucrar a los académicos, a los pensadores, en esta actividad que es de la universidad y que no debería haberse cortado nunca.

Desde septiembre del año pasado cada miércoles se realiza una nueva jornada  del Cine Club. ¿Bajo qué concepto se agruparán las películas que se exhibirán durante el mes de mayo?

Vamos a conmemorar el mes  de los trabajadores con el ciclo titulado "Obreros saliendo de la fábrica: cine en el mes del trabajador". Presentaremos una retrospectiva de distintas películas que aborden  movimientos sociales y cómo éstos han sido mostrados por el cine. La muestra incluye cintas de Mike Leigh y Ken Loach. También  mostraremos La patagonia rebelde de de Héctor Olivera. Además de proyectar las películas invitaremos a académicos de distintas facultades de la universidad para que contextualicen y analicen las cintas, lo que  tiene que ver con que el cine no es un espectáculo de entretención, de fin de semana, de evasión, sino que hay contenidos, reflexión. Nosotros no mostramos películas por mostrar, al contrario nos importan mucho los contenidos, reflexionamos mucho en torno a eso, hacemos textos y eso es lo que es una cineteca. Las cinetecas están vivas cuando empiezan a integrar a la gente y las películas se hacen parte de ellos.

La reflexión de las películas la realizan también a través del nuevo sitio del cine club www.cineclub.uchile.cl en el que además de tener actualizada la programación, van subiendo comentarios sobre las cintas que exhiben. ¿La idea es también sumar académicos a este proceso?

Sí, ya hemos hablado con hartos académicos que han visto el valor de lo que está pasando acá y se han sumado. Pienso que la universidad tiene que recuperar toda esa pasión que había en los años 60 y 70 por hacer las cosas que se deben hacer.  Actualmente estamos trabajando con un grupo de estudiantes de la carrera de Cine y Televisión, que lo están haciendo de forma voluntaria, sin pago alguno, porque tienen la gran convicción de que la cinematografía es algo que se hace de lunes a domingo, desde las seis de la mañana hasta las doce de la noche cuando te quedas dormido. Nosotros vamos a pensar el cine y creo que hay gente que lo ha entendido así y nos ha apoyado, que nos ha abierto puertas, como por ejemplo gente del área de historia que también quiere participar con nosotros. Ellos han entendido que la cinematografía no es una burbuja que gira en torno a sí misma, sino que tiene que ver con las personas y nosotros trabajamos con las personas.

Además,  la Cineteca está constantemente inmersa en otros proyectos de restauración e investigación. Al respecto ¿En qué iniciativas están trabajando?

La misión de la Cineteca es la preservación, la salvaguarda, la difusión y la investigación de nuestro patrimonio audiovisual. En ese contexto nosotros estamos desarrollando ahora dos proyectos de investigación que tienen que ver con la salvaguarda de nuestra memoria. El primero de ellos es la restauración de la película La respuesta, que es el documental del terremoto del año 1960. Paralelamente también estamos trabajando en la investigación sobre el cine documental chilenos entre los años 50′ y el 73, un período que ha sido bastante tratado, pero de forma muy somera y un tanto elitizando, a pesar que es  un cine que tenía una directa relación con lo popular. Hemos estado recopilando materiales, viendo muchas películas, contactando a autores, cineastas, etc, Además estamos a la espera de editar nuestra primera publicación como Cineteca de la Universidad de Chile que serían las memorias de la restauración de La respuesta, texto en el que  estaría toda la investigación que hemos hecho.

También trabajamos en la consecusión de fondos que permitan restaurar un documento valiosísimo producido por la universidad el año 1961 y es el documental Recordando de Edmundo Urrutia, y que por una parte habla de lo que hacía la universidad en aquellos años y por otra busca revalorar lo que nosotros mismos producimos y no esperar a que otros lo hagan por nosotros.

Respecto a la publicación del texto de investigación de La respuesta, ¿ésta no se ha realizado porque están a la espera de obtener recursos para hacerlo?

Sí. La idea es que el texto  salga a comienzos del 2011 porque va ir de la mano de la restauración de la película, proyecto que curiosamente está financiado no por chilenos sino por españoles, lo que a nosotros nos parece bien sintomático. La idea es que aparezca un DVD de la película y  un texto de la investigación que se hizo,  porque tampoco hay publicaciones especializadas en torno a patrimonio ya que los procesos de restauración e investigación son arduos, largos y caros, pero tienen que ver también con voluntad. Yo creo que estamos frente a posibilidades concretas de que esa voluntad de las personas que tienen el poder para que esto avance, se manifieste. Nuestra memoria  fílmica es mucho más fuerte que un cheque o una cuenta bancaria, nuestra memoria fílmica tiene que ver con las personas que van a poder tener acceso a esas películas y con la gran cantidad de personas que me llaman acá a la cineteca diciéndome ¿ustedes tienen tal película? ¿la puedo ver? y yo tengo que decirles que no porque no hay como hacerlo. 

La Cineteca constantemente está facilitando películas para otros festivales. ¿hay alguna actividad de este tipo que se realice pronto?

A fines del mes de mayo seremos sede de la quinta versión del Festival de Cine Social de La Pintana. Vamos a traer realizadores desde fuera de Chile a exhibir varias pellículas, vamos a realizar charlas y ponencias, ya que como Cineteca de la Universidad de Chile somos concientes de  que hay personas que no pueden ir a una sala de cine, que existen comunas que no poseen este tipo de recintos y que si bien nosotros tampoco tenemos una sala de cine, al menos podemos cobijar en un espacio charlas, ponencias y convocar a gente que está pensando en torno a la cinematografía. Además nosotros reforzamos nuestra labor de ventana para películas independientes que se están filmando en poblaciones periféricas de Santiago y que no se pueden mostrar o que nadie conoce, bueno,  aquí las vamos a mostrar.