Entrevista al director de “El Hombre del Futuro”, Felipe Ríos
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CineChile.cl conversó con el director de El hombre del futuro, Felipe Ríos sobre ésta, su ópera prima, protagonizada por José Soza y Antonia Giesen.

La película partió recibiendo buenas críticas y un premio especial del jurado en el festival deKarlovy Vary, ¿Cómo sientes que eso ayuda a su estreno en salas?

– Si, la verdad fue bien espectacular ese inicio llevábamos mucho tiempo tratando de sacar la película adelante, tuvimos varios obstáculos, hacer cine es difícil. Ese estreno fue en un lugar súper diferente y creo que eso fue lo que lo hizo bonito. La película es una historia súper local, filmada en la Patagonia en la Región de Aysén. Yo sentía que era un lugar muy aislado, con personajes muy únicos y también con un habla chilena muy específica, la patagónica. Entones fue muy interesante poder exponer la película por primera vez en un lugar tan lejano en Europa del Este, en un festival que tiene una tradición Soviética. Fue muy lindo poder ver que la gente conecta con la historia, que se emocionaba, que lloraba en la sala. Fue súper espectacular poder empezar así, y ahora contento de poder mostrarla en Chile y poder ver otro tipo de reacciones.

La película se centra básicamente en una historia universal, la distancia entre un padre y su hija. Un padre camionero -interpretado brillantemente porJosé Soza-que está enfrentando su último viaje y paralelamente su hija, que es muy joven, también se encuentra en viaje buscando posibilidades como boxeadora. Estos caminos paralelos, de alguna manera, permiten al público conocer a los personajes y emocionarse cuando se encuentran. De ahí que uno pueda entender que la historia funcione en cualquier lugar del mundo, ya que la distancia entre los vínculos, son cosas universales ¿Por qué te pareció importante contar esta historia?

– Bueno, como tu dijiste es una historia universal y, en mi caso, particular. Cuando empecé a escribir la historia, y tuve mis primeros viajes a la Patagonia, conocí a toda esa gente que tiene una forma particular, especial de relacionarse, tal vez debido al aislamiento, tal vez por los inviernos duros que hay. Hay una especie de dificultad para expresar sus emociones, una forma de comunicarse distinta, fría silenciosa, eso también está en el ambiente, la naturaleza de esos lugares me llamó mucho la atención. En un comienzo empecé a trabajar con esos materiales, pensando que estaba hablando de la Patagonia y de los camioneros, pero me di cuenta después, más avanzado el proceso, que estaba tratando de escribir sobre mis propios conflictos personales. Eso también fue muy lindo, esa capacidad del arte un poco encubierta, de poder usarla de una forma terapéutica, o no se como decirlo.

Es que uno siempre escribe desde donde esta parado.

– Si, aunque uno no se dé cuenta, por lo menos al principio. Creo que, por eso mismo, el poder conectarse con la propia historia, con mi relación con mi padre -a pesar de que no hay una historia de abandono ni mucho menos- si permite que otras personas puedan empatizar. Las relaciones padre- hijo, madre – hijo/hija, es un tema súper universal y es bueno reconectarse con eso, incluso de mayor. Creo que por eso mucha gente puo vincularse con la película.

La película tiene un tremendo elenco que permite ir dando información al espectador a pesar de que, la mayoría, no habla mucho. Solange Lackington, Roberto Farías, Amparo Noguera, GianninaFruttero, la argentina MariaAlché, generan personajes con los que es fácil empatizar ¿Cómo pensaste esa relación entre los protagonistas y los secundarios? 

– Tal vez lo que te podría responder es que yo nunca supe muy bien como dirigir actores, esta es mi primera película y a pesar de que estudié cine y trate de aprender, también en otros lados, cómo acercarse al manejo actoral, siempre ha sido un misterio para mí. Pero tenía una especie de píe forzado de querer trabajar con muy buenos actores, aunque tuvieran personajes secundarios. Pero me quise acompañar de muy buenos actores, partiendo por José Soza que para mí es mítico. Siempre quise trabajar con él, y hace mucho tiempo que no tenía un papel protagónico en el cine y yo tenía muchas ganas de que eso pasara.

Y es el primer protagónico de Antonia Giesen…

– Si, en ese momento Antonia no había hecho cine. La combinación entre José Soza que tenía muchísima experiencia y Antonia que era la primera vez que hacia una película, generó una sinergia entre ellos muy linda. Y para mi fue bonito también hacer ese viaje junto a ella. Creo que hizo un trabajo espectacular, y si también tiene una gran fotogenia, fotografía espectacular.

Un gran personaje que tiene esta película, además del elenco, es la Patagonia y la carretera austral. ¿Cómo fue filmar ahí?

– Bueno, esa fue una de esas experiencia terribles que uno recuerda con mucho amor. Muy extraño, yo creo que fue una pésima decisión a nivel de logística, de costos de producción, pero a la vez un lugar que tiene una carga muy fuerte, más allá de la belleza. Porque es muy fácil construir una postal turística, con imágenes muy lindas de paisajes, pero ese espacio además de todo eso tiene un montón de capas. El ambiente que te da estar ahí, te hace entrar en un estado que a mi me sirvió muchísimo para las actuaciones de los actores y también para todo el equipo, porque nosotros estuvimos viajando por la región de Aysén durante semanas y el estar lejos de nuestras familias, no tener una casa fija, estar en la carretera – realmente una roadmovie-, y eso nos aportó, nos unió y también saca otra capa que a mí me interesa mucho, la cultura que tiene este territorio, los personajes…

Esa manera de habitar.

– Esa manera de habitarque se expresa en cosas tan pequeñas, la forma de vestir, la forma de hablar, los dichos, la forma de relacionarse.

Y los tiempos…

– Los silencios, todo eso. Entonces yo estoy de verdad muy agradecido con ese lugar, con todo lo que me entregó e intente plasmar un poquito de todo ese mundo en la película y ahora estoy muy feliz de poder compartir la película en regiones, especialmente en Aysén.

En ese territorio uno entiende porque los personajes son como son. Por eso es tan importante el contexto geográfico o topográfico que los define.

– Si y como te decía antes, me servía mucho observar que la gente que habita estos lugares tiene una forma muy silenciosa y de pocas palabras, pero a la vez también puedes ser muy directos. Y eso se contrapone por ejemplo con el que no tengan internet, hay muchos lugares donde no hay señal de teléfono, etc. Mientras nosotros estamos hiper conectados, y me hace pensar también en como hemos ido perdiendo la capacidad de expresar nuestras emociones de forma real, de mirarnos a la cara, hablarnos, en fin.

Quería volver sobre el tema de la fotografíay la Patagonia, porque como tu decías, es muy fácil caer en la postal ante tan abrumadora belleza. Pero hay una relación con el paisaje, que se nota que es muy relevante para contar la historia. El mismo paisaje está hablando de melancolía, de distancia, te está hablando en los silencios. ¿Cómo hicieron para encontrar ese equilibrio, y que ese paisaje les ayudara a contar y no se tomara la película?

– Con el fotógrafo y en la directora de arte, siempre dijimos que la Patagonia iba a ser otro personaje – era parte del elenco- y que ese personaje tenía que hablar lo justo y lo necesario, no podía sobre actuar. Fue muy bueno pensarlo así, porque muchas veces a uno le dan ganas de abrirse, de salir del camión y mostrar todo este personaje y hacerle un primer planopor lindo, pero nos detenía esa pregunta:¿aporta que esté en un primer plano o es mejor que esté acompañando el viaje del protagonista?

Hay muchos planos del paisaje desde las ventanas de los camiones.

– Eso también era otra cosa que a mi me llamaba mucho la atención. Cuando viajas en camión por Aysén, esa cabina es una especie de lugar interior / exterior, por decirlo de alguna manera. Una especie de celda maravillosa, porque esta rodeada de cristales en que estas viendo lugares espectaculares, cascadas, bosque que los turistas lo único que quieren es sumergirse en ellos, pero los camioneros no pasean, pasan de largo. Entonces me Ahí pueden pasar muchas cosas interesantes, o sea tener personas encerradas, por periodos de tiempo largos en que aparecen esos silencios incomodos que se quieren rellenar, me parecían muy buenos materiales para poder construir escenas y contar esta historia.