«Raíz», de Matías Rojas
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(2013)

Hace rato que el cine chileno está carente grandes historias y, por el contrario, se ha concentrado mayoritariamente en el relato de temas íntimos y personales. Como parte de su trabajo de egreso, el cineasta Matías Rojas siguió esta tendencia y se dedicó a elaborar un proyecto audiovisual que uniera vivencias y personajes propios de su infancia y los hermosos parajes de Puerto Varas, su ciudad natal.

Enfatizando en estos dos elementos surge Raíz, largometraje que formó parte de la Competencia Nacional de la vigésima edición del Festival Internacional de Cine de Valdivia, de la cual finalmente terminó siendo ganador.

En Raíz, Amalia, una joven de 26 años que vive en Santiago, regresa a Puerto Varas a causa de la muerte de su nana. A pesar de la distancia, la tensa relación que mantiene con su madre se conflictúa en cuanto Amalia pone un pie en su antiguo hogar. En su casa se encuentra Cristóbal, el hijo de nueve años de la fallecida nana, quien queda a la deriva tras la partida de su progenitora. En ese contexto Amalia y Cristóbal inician un recorrido por los alrededores de Puerto Varas en busca del padre del niño, trayecto que los hará encontrarse con  interesantes personajes.

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El viaje por los hermosos parajes de la zona sur del país es captado en todo su esplendor por una cámara que con calma lo contempla todo, incluso los sonidos ambientales, como el de la copiosa lluvia que a menudo azota a la ciudad, todo lo que construye una atmósfera atractiva y envolvente.

Las actuaciones son unos de los elementos interesantes en esta película. Rojas trabaja con actores profesionales, entre los que destaca la experimentada Elsa Poblete y la debutante Mercedes Mujica (uno de los puntos altos de la cinta), y con personas sin conocimientos actorales, como es el caso de Cristóbal, que alcanza momentos muy emotivos a pesar de su corta edad, o la entrañable señora Chela, que divierte y sorprende. Las actuaciones están trabajadas desde la austeridad, siendo a ratos muy emotivas e intensas a pesar de carecer de grandes expresiones o parlamentos.

Si bien se trata de una historia personal, la habilidad de Rojas y su equipo es presentarla de un modo inteligente, haciéndola atractiva para un público amplio. Sin pretensiones y de modo silencioso y cuidado, Raíz se destacó en Valdivia y no debiera sorprender que también lo haga  en otros circuitos y festivales.