CRÍTICAS Y ESTUDIOS
Riu, Lo que cuentan los cantos: la voz de Rapa Nui
Por Antonella Estevez
9 de septiembre de 2018

¿Cuánto sabe un chileno continental de Rapa Nui? Más allá de estar bajo la misma bandera las distancias que nos separan de la isla parecen ser mucho más extensas que los miles de kilómetros que geográficamente se interponen entre nosotros. La historia de la relación entre el Estado Chileno y Rapa Nui ha estado llena de negaciones, violencia e ignorancia y, quizá por lo mismo, la mirada que tenemos los chilenos continentales sobre la isla suele estar llena de prejuicios. Por eso resulta tan valioso la aparición de obras que honestamente busquen acercarse a la realidad y la tradición pascuense con respeto y humildad.

Pablo Berthelon es un realizador audiovisual reconocido por sus documentales musicales: Rosita, La favorita del Tercer Reich y Emociones Clandestinas: Mi nuevo estilo de baile, ambos estrenados el 2013, mismo año en que se emitió por ARTV la primera temporada de la serie documental de su autoría “Maestros de la Forma y el Espacio”. El entusiasmo por la música de este realizador lo ha llevado a adentrarse en distintas estéticas y épocas y fue ese mismo entusiasmo el que lo hizo interesarse por la historia de María Elena Hotus una cultora de la tradición musical de Rapa Nui, quien junto a su hija Aru Pate Hotus buscan compartir esta tradición –que contiene en sí misma la historia de la isla- con su gente y, especialmente, con las nuevas generaciones.

El documental se mueve entre el musical y el registro cotidiano. A lo largo de la película vemos muchas veces a María Elena y a Aru cantar sin interrupciones. La cámara se detiene y observa con respeto este momento, valorando el tesoro de esta interpretación. El público puede escuchar las canciones completas cantadas a capella por las protagonistas del documental y dejarse seducir por su cadencia y su misterio. Estas escenas de canto se mueven desde momentos de pura cotidianeidad - mientras cocinan y hacen sus quehaceres- a espacios que rozan lo onírico, situando a las intérpretes en algunos de los maravillosos escenarios naturales que ofrece la isla. A las canciones suceden conversaciones en las que madre e hija reflexionan sobre el rol del canto en la tarea de mantener vivas la historia de la isla y en cómo esta y su gente ha ido cambiando en las últimas décadas.

Una cosa que llama la atención de este trabajo es que no existe en él ningún énfasis en la identidad transexual de una de sus protagonistas. Sólo hacia el final hay un texto que explica que para la cultura rapanui –como para muchas otras culturas polinésicas- la existencia de personas que transitan desde un género a otro es parte de su realidad y tradición. Explicitando que nuestros mandatos de género y la manera de entender la construcción de las identidades esta circunscrita a la cultura que habitamos y que no está estrictamente ligado a lo biológico.

El largometraje fue estrenado en Chile en la versión 2017 del Festival de Cine Documental de Santiago FIDOCS, y en abril ganó el Premio Especial del Jurado del Festival de Cine y Documental Musical IN-EDIT Chile. Su estreno comercial se hizo ahora en el Cine Arte Alameda y también es parte de la programación de la Red de Salas de Cine.