CRÍTICAS Y ESTUDIOS
Robar a Rodin, de Cristóbal Valenzuela
Por Alejandro Aravena *

Para mí, y para muchos, en el cine busco que algo me haga sentir. Lo que sea. Es arte, así que es lo mínimo que le exijo, aunque a veces es difícil definir qué es y qué no es arte.

El abogado defensor de Luis Onfray, el joven acusado de hurtar el Torso de Adele (Rodin) del Museo de Bellas Artes en junio 2005, definió con su declaración que aquél acto delictual fue “una acción de arte, donde la obra estaría más presente, no estando”.

Robar a Rodin, el documental de Cristobal Valenzuela Berríos que relata todo lo acontecido tras la desaparición de la escultura creada por Auguste Rodin, también tiene ambigüedad en su definición. Es un documental noir, con entrevistas a fiscales, guardias y abogados, siguiendo la pista y rastros del delito, indagando en cómo se llevó a cabo, y posterior análisis del actuar de su ejecutor. También es un documental cómico con toques de absurdo que recuerdan el maravilloso programa producido por Aplaplac, “Mira Tú” de TVN. Incluso puede verse como un reportaje de cualquier noticiero central de nuestra televisión, con material de archivo y las tomas infaltables del gran Santiago desde un drone. Y dentro de toda esta mezcla de estilos, obviamente, está el cuestionamiento a lo que definimos como arte y la libertad que hay en su oficio.

Pero más allá de dónde situarnos para ver Robar a Rodin, la destreza narrativa de Berríos es clara y notoria en cada risa, asombro y aplauso que surge en la proyección.

Luis Onfray, con su acto de hurto o arte (¿dónde está la diferencia?) hizo sentir incómodos y asustados a todas las instituciones involucradas con su accionar. La desaparición del Torso, hizo sentir curiosidad en la población que, como nunca antes se vio en el Museo de Bellas Artes, concurrió a la exposición de Rodin convirtiéndola en una de las más exitosas de la historia. El trabajo de Cristobal Valenzuela Berríos, hizo que volviera a sentir que el cine sigue siendo arte.


* Crítico y fundador del sitio Abreaccion.com.