CRÍTICAS Y ESTUDIOS
“Rara” de Pepa San Martín
Por Antonella Estévez B.

El primer largometraje de la realizadora Pepa San Martín, se estrena en el país luego de haber recibido galardones en los prestigiosos festivales de Berlín y San Sebastián. Con guión de la misma San Martín y de la también directora Alicia Scherson, la película esta libremente inspirada en la lucha de la jueza Karen Atala por la tuición de sus hijas, un caso que puso en tensión - y en los titulares- la manera en que entendemos el concepto de familia.

Rara comienza con un plano secuencia en que seguimos a una adolescente moverse por su colegio. La cámara la toma desde la espalda sin mostrar su rostro, pero nos obliga a identificarnos con su punto de vista. Esta entrada ya instala al espectador en el lugar desde el cual se observarán los hechos. La protagonista es Sara, la mayor de dos hermanas que viven -como muchos otros niños y niñas en Chile- la realidad de tener padres separados. Lo que hace particular la vida de Sara y de su hermana es que tanto su papá como su mamá decidieron reconstruir su vida amorosa junto a una mujer. Este dato cambia la manera en que todo el resto del entorno mira a Sara, cuestionando cada movimiento y esperando que -en algún momento- se hagan visibles consecuencias negativas que estarían causadas por esta manera no convencional de hacer familia.

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Lo más notable de Rara es su falta de énfasis en el discurso. No es una película que busque convencer a su espectador desde la pancarta, ni desde la militancia. No es una película hecha específicamente para un público LGTB, es una película accesible, emocionante y entretenida que desde la empatía que se genera con los personajes permite al espectador re pensar la experiencia de éstos, y la propia, respecto a los prejuicios y mandatos sociales sobre lo que entendemos por familia.

Rara es una muy buena película que se construye desde un guión inteligente y sentido, con personajes que están impecablemente construidos y en donde niñas y adultos están a un mismo alto nivel de actuación. El oficio de San Martín, realizadora que ha sido la asistente de dirección en películas destacadas del cine chileno reciente, ya había quedado demostrada en el estupendo corto La Ducha, pero la estructura y el espacio de Rara le dan mayores posibilidades de desplegar su evidente talento como narradora.

No nos gusta Rara sólo porque es necesaria y porque nos hace bien ver películas que diversifican la mirada respecto a la familia, el amor y la sociedad. Nos gusta Rara porque es una película con un cariño por sus personajes que hace tiempo no veíamos en el cine chileno. Porque es fácil conectar con cada uno de ellos y entender las dificultades de querer ser feliz en una sociedad en donde sólo se permiten maneras muy estandarizadas de serlo.