CRÍTICAS Y ESTUDIOS
03:34, terremoto en Chile, de Juan Pablo Ternicier
Por Gabriela González F.

Tras apenas un año y dos meses del terremoto del 27 de febrero de 2010, el cine se hizo cargo del suceso a través de 03:34, terremoto en Chile de Juan Pablo Ternicer. La cinta inspirada en los sucesos de aquella trágica jornada tuvo una reacción inmediata de la gente y en su primer fin de semana tuvo más de 40 mil espectadores. La curiosidad sobre cómo Ternicer y su equipo presentarían historias y acontecimientos repetidos hasta el cansancio por los medios de comunicación, seguramente es uno de los motivos que podría explicar la excelente respuesta del público, algo que siempre es positivo para el cine chileno.

A través de la historia de una madre que viaja en busca de sus hijos que se encuentran vacacionando en Dichato; un grupo de universitarios que disfruta la temporada estival en la misma zona; un par de reos que escapan tras el incendio del penal durante el terremoto; y una pareja de ancianos que cuidan de su nieta y viven en el trágicamente conocido edificio Alto Río, el director intenta dar cuenta del verdadero desastre provocado aquella noche.

 

Producir una película en un poco más de un año (contando la pre-producción) es algo inusual para el gremio cinematográfico local, que en promedio demora el doble en producir un film. Esta rapidez, lamentablemente, se evidencia a lo largo del relato, pues en varias ocasiones se advierten cabos en extremo sueltos y surgen cuestionamientos respecto a por qué los personajes actúan de cierto modo sin que haya un antecedente para sus acciones (como aquello del personaje de Alicia que intuye de inmediato del desastre en Dichato), jugando en contra de la verosimilitud del relato.

Se podrían decir más baches que de un guión que por momentos fuerza en demasía el dramatismo de los personajes y empantana en algo el oficio de grandes actores como Hugo Medina y Gabriela Medina, o lleva a otros al borde de la caricatura, o también hablar del desequilibrio de sus historias que parecen desconectadas y que al final tienen un cruce que hace dejar a unas casi como anécdotas de dos que son las realmente centrales. Pero a pesar de esos puntos débiles, es innegable que 03:34, terremoto en Chile resulta conmovedora en muchos momentos, gracias a las buenas interpretaciones de algunos de sus actores,  como Andrea Freund y el mismo Fernando Gómez Rovira, así como por la  buena ambientación o utilización de  recursos fílmicos y  sonoros que permiten revivir parte de lo acontecido el denominado 27F.

Seguramente si el proyecto hubiera madurado un poco más, el resultado hubiese sido mejor, pero también es cierto que mientras más se retrasara el estreno del film, más lejano sería el recuerdo del terremoto en los cientos de espectadores que, seguramente movidos por la nostalgia y el afán por recordar algo de lo que fueron parte,  e volcaron en masa a las salas de cine, convirtiendo a 03:34, terremoto en Chile en la película chilena, hasta ahora, con mejor taquilla del año 2011.