Un estreno nacional: «Río Abajo»
Películas relacionadas

Buen augurio para el cine chileno ha sido el estreno en 1950 de esta película chilena, que indiscutiblemente tiene méritos considerables. “Río Abajo” inspirada en “Cuentos del Maule”, de Mariano Latorre, relata la historia de una muchacha campesina, que es vendida, prácticamente a un boliche que regenta una vieja de mala reputación. Poco a poco, Rosario, la muchacha, va madurando, igual que las sandias que vienen río abajo. Y allí, en la desembocadura del rio, ha de encontrar el amor puro, en Juan, el pescador, y la promesa de una vida brillante en don Ramón, un cínico peluquero que le ofrece los placeres de la ciudad. Pero como el destino es inexorable, Rosario seguirá al suyo, y cuando el río se junte con el mar, la muchacha habrá partido con don Ramón a la ciudad Este asunto, simple y esquemático, vertido al cine por Miguel Frank y Tobías Barros A., ha sido realizado marcando el paralelismo y el curso del río. La película, a veces lenta de acción, posee sin embargo un clima artístico excelente, en el cual es posible apreciar la mano firme del director. Una magnífica fotografía de Andrés Martorell (la mejor que ha realizado hasta ahora), y la revelación de una auténtica estrella: Alma Montiel. Esta joven actriz demuestra una extraordinaria personalidad, y domina el film a cada instante, con su presencia cinematográgica. Estamos seguros de que en Alma Montiel se ha encontrado la verdadera actriz cinematográfica chilena, que tanto se ha buscado en estos últimos años. Los demás personajes son episódicos y así puede anotarse la naturalidas de Carlos Mondaca, en el peluquero, y la superación de Hernán Castro Oliveira, en el pescador. Además figuran en el reparto el ecelente Chilote Campos, Blanca Sáez, Meche Calvo, Gabriela Roepke, quien debuta auspiciosamente en el cine; Raúl Gardy, Carlos Molina, Anita del Valle, Brisolia Herrera y Alberto Rodríguez. En resumen: “Río Abajo” es una cinta chilena, que hace renacer las esperanzas de que nuestro cine puede-tratando temas auténticos como éste-.

Artículo publicado originalmente en:
Revista Zig-Zag, Santiago, 7 de enero de 1950.