Los Testigos, revista Telecran
Películas relacionadas
Personas relacionadas

La bullada historia de los “loteos brujos” en Peñalolén, que hizo noticia hace algunos años, inspiró tanto al autor del libreto (y del cuento original en que se basa el film), Guillermo Sáez, como al director Charles Elsesser para su primer largometraje (hasta ahora había dirigido teatro y programas de TV). Lo más valioso de su producción es el realismo tanto del tema tratado como de la realización, ya que se filmó en los lugares mismos de los hechos, en Peñalolén, en las afueras de la capital, donde todavía subsisten los problemas enfocados en le film, como por ejemplo la falta de agua potable y la necesidad de los habitantes de cargar carritos con estanques del líquedo para satisfacer las necesidades caseras.

La anécdota dramática es breve y simple: al calor y la tensión de los ánimos estalla una riña entre el supuesto propietario de los terrenos que ocupan los pueblerinos (Luis Chacón) y uno de estos (Jaime Vadell) que lo conmina a entregarle por fin su título de dominio tras larga espera. Como resultado de esta lucha a cuchillos, muere el reclamante a la vista y paciencia de todo el pueblo. Pero cuando la policía solicita testigos para esclarecer los hechos, nadie se atreve a presentarse, por defender su tranquilidad personal. Hay fallas en la construcción, ya que, por ejemplo, el protagonista aparente de esta historia sería alguno de estos dos personajes y, sin embargo, el que más aparece en la pantalla es un muchachón semilumpen interpretado por Nelson Villagra, que es un testigo más. Y es que todos los personajes están sólo bosquejados, tal vez en favor de dar más fuerza a la historia que a ellos; pero aquélla pierde dramatismo cuando conocemos tan poco a sus protagonistas.

Hay buenas actuaciones en Nelson Villagra y Marcelo Gaete. Los demás tienen poco tiempo para desarrollar personajes. Con una mayor fluidez de la narrativa y de la dirección de actores, el film habría ganado mucho con un tema tan interesante. ACEPTABLE.

Artículo publicado originalmente en:
Revista Telecran, nº 86, 30 de abril al 6 de mayo de 1971