“Flor del Carmen” refuerza los valores del cine nacional
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3 de septiembre de 1901
Bonn, Alemania

Distribuye esta nueva producción chilena la Compañía cinematográfica “CIRA”

La cinematografía nacional entra por veredas de una auténtica valoración. Los méritos que comprende la película chilena “Flor del Carmen” agrega un nuevo título de confianza para la industria cinematográfica autóctona. En ella se han reunido representativos méritos que afianzan un paso decisivo para nuestro cine.

Su argumento lleva como crédito de confianza la firma de una de las más distinguidas plumas de la intelectualidad chilena; como es Aman de Labarca; escritora y educacionista de reconocido prestigio dentro y fuera del país. Su novela ha sido llevada a la pantalla; trayéndonos de nuevo el ambiente típico nacional. La pantalla se ilumina con sus mejores luces para presentar el campo chileno, sus soleadas campiñas; sus tipos llenos de vida; vigorosos huasos y graciosas campesinas que encarnan el verdadero sabor de esta tierra que el público chileno ansía ver en las películas. Así como el cine mexicano constituyó sus más sonados triunfos con los temas típicos y la cinematografía argentina basó su triunfo en el tango; la industria fílmica chilena puede confiar en los temas que; como el de “Flor del Carmen”, dan un fiel reflejo de la vida netamente chilena.

En su elenco interpretativo se anotan, en primer lugar, dos nombres que el público aprecia como buenos artistas y grandes cultores de la tonada. Son ellos Blanca de Valdivia; favorita de la radio bajo el nombre de Kika; y Carlos Mondaca; uno de los ovacionados Cuatro Huasos. Sus voces bien timbradas y su gracia en el cantar despiertan el entusiasmo en el público interpretando las canciones de la película. Junto a ellos; el citado conjunto pone el rasgueo sonoro de sus guitarras; mientras Jorge Quevedo, Elena Puelma y Romilio Romo reforman el éxito que han tenido en otras películas en la interpretación de personajes que apasionan al espectador por ser arrancados de nuestra realidad misma. Sin duda alguna, este conjunto interpretativo merece figurar entre lo mejor que ha presentado la cinematografía nacional.

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La dirección ejercida por José Bohr es una muestra de la capacidad que ha adquirido en su dilatada carrera fílmica. Bajo su experta conducción el argumento ha rendido en la pantalla sus máximos frutos de humanidad; gracia; sentimiento y sabor local; impresos en una acción de irresistible interés.

Con estos méritos; la cinta se clasifica en primera línea dentro de la industria cinematográfica nacional. Son numerosas las felicitaciones que ha recibido por ella la compañía cinematográfica CIRA; que tiene a su cargo la distribución de “Flor del Carmen”.

Artículo publicado originalmente en:
Boletín Cinematográfico, Marzo de 1944.