En la huella del cine chileno: Chile fue el primer país de Sudamérica en hacer dibujo animado
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12 de junio de 1931
Santiago, Chile

El 23 de diciembre de 1920 sube al poder en Chile Arturo Alessandrl Palma. Iniciando el país una etapa más en su vida republicana. Era la época de las reivindicaciones sociales, y el hombre que llegaba a ocupar el sillón de O’Higgins, en medio de los compases del «Cielito Lindo», se identificaba plenamente con ella.

Este acontecimiento cívico da ocasión a que dos jóvenes realicen la primera película de dibujos animados hecha en Sudamérica. Se unen el dibujante Alfredo Serey y el técnici en cine Nicolás Martínez Ezquerro, y realizan este trabajo de titanes, dados los modestos medios técnicos de que se disponía. Esta obra, realizada con la confección de más de veinte mil cartones, sobre la transmisión del mando del año 20 estrenó en el Teatro Prat. de Concepción, el 17 de julio de 1921. En Santiago se exhibió el 1 de agosto de ese mismo año, en el Teatro Alhambra, ubicado en Monjitas con San Antonio. Ese mismo día apareció la crónica que reproducida en «Las Ultimas Noticias».

La presentamos como un documento, aun cuando la naciente impresión periodística no nos haya permitido una reproducción lo suficientemente nítida como para apreciar los detalles de las escenas. En todo caso, lo que debemos de hacer es aportar antecedentes que demuestren el título de precursor que ostenta Chile en muchos aspecto entre los que se destaca el cine, que es lo que nos interesa este aspecto en particular: el dibujo animado.

En la serle de caricaturas que presentó este film puede verse una secuencia sobre los primeros días de «El León en La Moneda”. En la primera escena se le ve en los monos en que se sienta frente a su mesa de trabajo al comenzar el Gobierno; en la segunda, aparece don Arturo abriendo las arcas fiscales. En su interior sólo encuentra telarañas. Detrás de la caja aparece el país, representado por un hombre del pueblo, que abrazado a ella dice: «Así, cualquiera le darían ganas de quitarse la banda»; luego se ven en las puertas del Palacio Presidencial, frente a alguien que parece ser don Pedro Aguirre Cerda, que fue Ministro y a un guardia. Observa la escena un organillero.

Artículo publicado originalmente en:
Revista Ecran, nº1786, 20 de abril de 1965