Aldo Francia opina: «El cine debe interesar al público, luego entretenerlo»
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30 de agosto de 1923
Valparaíso, Chile

Si nos pidieran tres palabras para identificar al Director de la película «Valparaíso, mi amor” no dudaríamos ni un momento para decir: Inteligencia-Dinamismo-Acción, porque son estas las cualidades mas destacabas de su personalidad.

Aldo Francia Boido, 44 años, casado con Erika Wilms, 4 hijos, Médico Pediatra, tiene una larga trayectoria como iniciador y decisivo impulsor de actividades artísticas y culturales en Valparaíso y Viña del Mar. Fué Director de Difusión de la Sociedad de Arqueología Fco. Fonck; fundador de Cine Club Viña del Mar; iniciador de los Festivales de Cine de Viña del Mar; uno de los socios que formaron la Inmobiliaria Cine Club C.P.A. (Sala Cine Arte de Viña del Mar); colaborador activo en la formación y estructuración de los Cursos de Cine de la Universidad de Chile en Valparaíso; Profesor de Lenguaje Cinematográfico en los Cursos mencionadas. Como médico pediatra, ha ejercido su profesión en todos los sectores de Valparaíso y Viña del Mar, lo que le ha permitido adquirir una completa y objetiva visión de la realidad socioeconómica de nuestra zona.

—¿Qué lo llevó a hacer Cine?

«El deseo de decir algo más, de comunicarme con el resto, de aportar un grano de arena al avance social e industrial de nuestra patria.

—¿Por qué siendo usted Médico, buscó en el cine su plena realización?

Creo que entre Cine y Medicina, si se profesan consciente y socialmente, hay gran similitud de objetivos. Encuentro que en ambas profesiones se tiende a un mejoramiento de la comunidad. Lo que las diferencia es la amplitud de sus campos de acción. Restringido en medicina e inmensamente extendido en la cinematografía.

—¿Qué piensa del Cine en general y su misión como arte de hoy?

Al hablar de «cine en general» se omite en forma expresa su carácter nacional particularizante. Sólo interesa lo que puede ser de común a todos loa países del orbe. Enfocado desde este punto de vista creo que la principal misión del Cine debe ser entretener. Entretener a todo el mundo, a los de cultura desarrollada y a los

de cultura subdesarrollada. Los primeros se entretendrán estéticamente, los segundos catarquicamente. Aquellos, como publico intelectualizado, tendrán un placer estético; estos, carentes de sensibilización cultural, un placer de evasión que los libere de las vicisitudes del diario vivir.

Respecto a la «misión del cine como arte de hoy», creo que encontramos la respuesta en un aspecto particular, diferente para cada país del mundo. La misión del cine como arte de masas es interesar al público de cada país, luego de entretenerlo, en los problemas específicos de cada uno de ellos, con el fin de provocar un movimiento de opinión tendiente a solucionarlos.

—¿Qué opina del Cine Nacional? ¿Qué y cómo debe ser?

Esta pregunta prácticamente ya ha sido contestada en la anterior. Sin embargo, quiero agregar que pienso que el Cine Nacional debe contribuir al avance sociológico y económico del país. La forma en que lo haga depende de cada realizador. Puede ser en forma cómica o en forma trágica. Lo esencial es estar de acuerdo con la realidad nacional. Se puede hacer Cine de «incomunicación» en Europa, donde el avance social y económico de esos países superdesarrollados desembocó en esa deshumanización, en esa falta de sentimientos vitales. Hacer ese tipo de Cine en Chile seria el mayor de los absurdos, ya que esa temática cotidiana nos es completamente ajena.

«Valparaíso, mi amor», es el primer largometraje que Aldo Francia realiza, ya que antes sólo hizo corto y mediometrajes, algunos de los cuales obtuvieron premios en Festivales de Cine.

—¿Por qué dedicó su primer film a Valparaíso y sus niños?

Soy pediatra y soy porteño. Era lógico que al comenzar a filmar largometrajes, lo hiciera con niños y con Valparaíso.

—¿Qué representa esta película para Ud.?

Seis años de esfuerzos. Los seis años que median entre la fundación de Cine Club Viña del Mar y el momento en que por primera vez dije: ‘Cámara, Acción», en este primer largometraje.

—¿Qué influencias reconoce en su obra y por qué?

¿Influencias? El neo-realismo con De Sica y Rosselini. La Nueva Ola con Godard, Truffauy y Resnais. Toques de Antonioni y Bresson. Destellos de la Comedia Muda Norteamericana. Pasolini.

El ¿por qué? Los años de amante del Cine, de Cine clubismo y de foros. Sin quererlo, se van captando, asimilando y remodelando técnicas y resoluciones de los grandes maestros. Es importante reconocer la fuente de conocimientos. Lo esencial es darle un toque personal que transforme esas técnicas foráneas en cine chileno y latinoamericano.

—¿Participará esta película en próximos Festivales de Cine?

La intención del nuevo cine chileno, que antes definí y del que soy parte, es participar en la mayoría de los Festivales que anualmente se realizan en el mundo. Creo, por el carácter de esta película, en la que los valores de construcción interna priman sobre aquellos meramente expositivos, que esta cinta tiene posibilidades de participar en el Festival de San Sebastián (España) o en el de Moscú, ya que son justamente estos festivales los que le dan importancia a filmes de este tipo.

—¿Cuál es el Director de Cine que usted prefiere?

Antonioni. Lo admiro dentro de su realidad Europea. Lo admiro por su capacidad de hablar en imágenes y de captar el sentido de una época. Lo admiro por la limpieza de su estilo, y aún mas por la capacidad de cambiarlo al enfrentarse a un mundo nuevo: «Blow Up», demostrando así ser un Director ágil, dúctil y con una enorme versatilidad y capacidad de captar nuestra época».

Proyectándonos un poco hacia el futuro, preguntamos sobre proyectos y Aldo Francia nos dice lleno de entusiasmo: «Voy a realizar una cinta sobre los movimientos estudiantiles actuales en Chile, filmada en forma de balada épica y que se llamará «Qué Vivan los Estudiantes».

Artículo publicado originalmente en:
Valparaíso mi amor, Octubre de 1968