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“Norte y Sur”, la primera película hablada, hecha en Chile, se estrena hoy
Por El Diario Ilustrado
Publicado en El Diario Ilustrado, Santiago, Martes 10 de julio de 1934.

Una remarcable nota artística y social habrá de significar hoy la presentación de la primera película hablada chilena. Tras de muchos esfuerzos, después de meses de paciente labor, después de haber vencido múltiples obstáculos relacionados con la escasez de elementos adecuados y con la improvisación de maquinarias, se ofrece al público chileno este film que marca gloriosamente el primer paso de la nuestra cinematografía parlante. “Norte y Sur”, para quienes presenciaron su exhibición privada, responde a los esfuerzos realizados sobre horizontes amplísimos a toda posibilidad de dar impulso a las actividades cinescas de producción. Es una película que poco o nada tiene que envidiar a las que nos llegan de Hollywood o de Europa.

Su fotografía es espléndida, su grabación de sonido es nítida y tiene pareja tonalidad, su técnica es muy moderna y permite observar trucos magníficos y recursos de uso exclusivo de los grandes estudios americanos.

El argumento. – “Norte y Sur”, en su aspecto dramático, enfoca un problema sentimental de severas líneas. Un ingeniero norteamericano de carácter frío, apasionado por los negocios y el deporte, se casa con una chilena en New York y se viene a nuestro país a dirigir unas minas en el norte. Aquí el hombre empieza su vida de industrial, mientras su esposa, joven y romántica, se aburre en los soledades de las regiones andinas y llora su decepción. Ella soñó otra cosa. Necesita calor de hogar, ternura, cariño. Y su marido no le da sino comodidades. Es indiferente a sus vehemencias de mujer latina. Pronto aparece en el escenario la tercera figura del triángulo. Es un ingeniero chileno, soñador, poeta. Sus palabras caen en los oídos de la mujer olvidad como un arrullo suave, como una ternura. Y ella siente que su alma se abre al golpe de una nueva pasión… Sobre este conflicto se desarrolla un drama interesante, a través del cual se tiñen fuertemente los caracteres: hombres delos hombres del norte y del sur.

La interpretación. – En primer término destaca una personalidad interesante de actor cinematográfico Guillermo Yánquez en la animación del ingeniero norteamericano. Es desenvuelto, tiene buena voz, sus ademanes son sobrios, su gesto expresivo. Hace un trabajo digno de todo aplauso ene se papel difícil, casi ingrato. Alejandro Flores, en el rol del ingeniero chileno, demuestra que en el “set” es tan buen artista como en la escena. Hilda Sour en la personificación de la chilena casada  con el yanqui, hace una labor acertada. María Llopart está muy bien en una muchacha sentimental, humilde, enamorada, que al ser herida por la desilusión, decide arrojarse al fondo de un torrente que corre a centenares de metros en un abismo.

Los teatros de estreno. – Debido a compromisos anteriores, el central sólo podrá exhibir la obra dos días; Martes y Jueves. Se ha querido por la dirección del Central presenciar esta obra aunque fuera sacrificando una programación, y para ello no ha vacilado en aceptar el estreno simultáneo con el Baquedano, cinta que con mucha prioridad había contratado su presentación. En consecuencia, la cinta va hoy en los teatros Baquedano y Central.

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Articulo publicado originalmente en
El Diario Ilustrado, Santiago, Martes 10 de julio de 1934.
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