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[Crónica] La comisión arjentina; El viaje a Santiago
Por El Diario Ilustrado
Publicado en El Diario Ilustrado, Santiago, 18 de Setiembre, 1902, p.1,4.

La comision arjentina

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LA PARTIDA DE VALPARAISO.–EL VIAJE A SANTIAGO

A las 9.50 A. M. partió de Valparaíso, en un tren especial, la comisión arjentina y la oficialidad del “San Martín”.

Numerosa concurrencia acudió a la estacion de Bella Vista para presenciar la despedida de los distinguidos huéspedes.

El intendente de la provincia señor Bravo; el prefecto de policía, señor Acuña; el secretario de la Corte de Apelaciones, señor Escobar Cerda; y numerosas otras personas estuvieron en la estación a dar su saludo de despedida a los jefes y oficiales del Ejército y Armada arjentinos.

En el primer carro del trene tomaron asiento los señores jeneral Campos, almirante Solier, jeneral Garmendia, capital de navío Núñez, teniente–coronel Verdier, teniente–coronel Oliveira, sarjento mayor Vallée, mayor Tassi, tenientes de navío Oliden y Merino, capitan de fragata Martin, vice-almirante Uribe, jeneral Vergara, capitan de navió Pomar, capitan de navió señor Aguirre, teniente–coronel Bari, teniente–coronel Dávila, teniente–coronel Brieba, capitan de fragata, García Huidobro, sarjento mayor Larrain Búlnes, teniente 1.º Vergara Salvá.

En el segundo carro tomaron asiento los señores; tenientes de fragata Uganiza y Fleiss, alférez de navío Storin, de fragata Saravia, guardia–marinas de la Sota y Fallet, tenientes primeros chilenos Errázuriz, Délano, Lara y Domínguez y varios representantes de la prensa de Valparaíso y Santiago.

En Viña del Mar, a la pasada del convoy, la banda de Maipú tocó el himno nacional arjentino e inmediatamente de terminarlo, la Canción Nacional chilena.

Gran número de espectadores vivó a la Arjentina y a algunos de los jefes de la comisión.

La estación de Quilpué estaba engalanada con los colores chilenos y arjentinos.

En Limache había gran concurrencia. La banda de Lanceros tocó en himno arjentino.

En Quillota, cuya estacion como las anteriores o como todas, mejor dicho, estaba hermosamente engalanada, el gobernador; el primer alcalde y el cura subieron al carro de la comitiva y le dieron la bienvenida a nombre del pueblo.

En Llai-Llai había una gran cantidad de jente y esperaban a la comitiva la comisión del Estado Mayor, compuesta del coronel Rivas, del comandante Rodríguez y del Mayor Dublé.

El Coronel Rivas, en cortas pero elocuentes frases, saludó al jeneral Campos, en nombre del Ejercito.

El jeneral Campos contestó mui agradecido.

En seguida se sirvió un suntuoso almuerzo en el cual reinó la mayor animación y alegría.

En Tiltil se había preparado otra hermosa manifestación. Una niñita dirijió la palabra al jeneral Campos, en términos tan tiernos y hermosos que el viejo y glorioso guerrero se sintió profundamente conmovido y con lágrimas en los ojos, la abrazó y la obsequió con un gran ramo de violetas.

En Renca los viajeros fueron obsequiados con hermosos ramilletes de flores.

Un rotito, por propia iniciativa trepó al carro y preguntó por el jeneral Campos. Una vez que se lo señalaron se acercó a él y lo saludó diciéndole que tenia conocimiento de que había conquistado en los campos de batalla gloriosos laureles, pero que estimaba que todos juntos no valían los que hora conquistaba en campo de la paz.

Tanto el jeneral como los demás viajeros celebraron entusiastamente la hermosa improvisación del rotito que, con toda alegría, siguió viaje a Santiago en el mismo tren.

ANTES DE LA LLEGADA.

La Alameda de las Delicias y particularmente la plazuela de la estación de los Ferrocarriles, desde antes de las dos de la tarde, ofrecían ayer el aspecto mas animado. Caso no había quedado persona en Santiago que no hubiera concurrido a presenciar la llegada de los miembros de la comisión arjentina. Además, el paseo se veía mui hermoso con sus arreglos de fiesta, consistentes en profusión de banderitas chilenas y arjentinas.

También se habían levantado tres arcos mui artísticos:

Uno del cuerpo de bomberos, frente a la calle del Estado.

Otro frente a la calle del Ejército, con la dedicatoria: “Al gran pueblo arjentino, salud”.

Y otro frente a la calle de Laiseca, dedicado a la comisión arjentina por la clase obrera.

A la entrada de la Alameda formaban con sus estandartes las comisiones de las sociedades obreras de Santiago.

En la plazuela abría calle la policía y en los andenes, entre la gran cantidad de personas de las comisiones oficiales de recepción y algunos particulares, pudimos notar las siguientes:

Excmo. señor Terry, Alberto Blancas, Juan Manuel Terrero, José Antonio Terry Quirno, Emilio Körner, José Ignacio Lopez, Florencia Baeza, Vicente Palacios, José Manuel Ortúzar, José Domingo Amunátegui, Luis G. Ossa, Julio Subercaseaux, Cárlos Rogers P., Eduardo Edwards, Eduardo Reyes Lavalle, Luis Larrain Prieto, Alvaro Besa, Jorje Phillips, Cárlos Luis Hübner, Luis Larrain Zañartu, Carlos Estévez, Ricardo Montaner, Enrique Cousiño, Alberto Cousiño, Jorje Balmaceda, Enrique Concha S., Eduardo Gormaz, Ramon Eyzaguirre, José Letelier, Julio Pereira, Santiago Toro Herrera, Manuel Fóster, R., Luis Besa, Augusto Villanueva, Quiterio Beláustegui, Leonidas Vial, Agustín Edwards, Agustín Lazcano, Guillermo Pinto Agüero, Santiago A. Ossa, Estanislao del Canto, Alberto Poblete, Enrique del Piano, Ilmo. Obispo de Aneud, Excmo. señor Lowther, Allen C. Kerr, Alfredo Melossi, Juan Antonio Venegas, Manuel Corvalan M., Fernando Lopetegui, Fernando 2º Lopetegui, Luis Varas Herrera, José Covarrubias, Luis Larrain C., Enrique Phillips, Elias Beytia, Cárlos Valenzuela, Víctor Eyzaguirre, Cornelio Saavedra R., Cornelio Saavedra Montt, Arístides Pinto Concha, Eliodoro Infante Valdés , etc.

LA LLEGADA A LA ESTACION

A las tres y media de la tarde se anunciaba la llegada del convoi, que pronto entraba a la estación, entre los acordes marciales de las bandas de música, las aclamaciones de los concurrentes y el estruendo de los petardos que se habían colocado sobre los rieles.

La máquina que arrastraba el tren venia hermosamente engalanada con banderas chilenas y arjentinas, estrellas y guirnaldas de follaje.

De pie en la plataforma del primer carro venia el Teniente Jeneral Campos.

La recepción fue cordial y de cierto modo emocionante, cuando los jefes arjentinos y chilenos se dieron un fraternal abrazo.

Los miembros de la comisión arjentina venían acompañados del Jeneral Vergara, de los ayudantes que les ha designado el Estado Mayor y de una comisión de marinos de nuestra armada.

A su llegada los miembros de la comisión arjentina fueron saludados por el Primer Alcalde don Carlos Rogers Palma, que pronuncio el siguiente discurso:

Señores Delegados:

La ciudad de Santiago se adorna con sus mejores galas y la conmueven el entusiasmo y una sincera alegría, pues abre sus puertas en el día de hoy a los descendientes del gran San Martín, a los portadores autorizados del afecto y de los verdaderos sentimientos de una nación hermana, que cerrando una vez por todas el libro de los tratados y de los convenios recelosos, ha resuelto patrióticamente, en unión con la República de Chile, enderezar sus rumbos en las sendas del progreso, dando ejemplo de cordura y de civismo al continente sud-americano.

Siendo uno mismo el impulso patriota que movió a nuestros antepasados a conquistar la independencia de nuestros países; siéndonos comunes valientes caudillos que derramaron su sangre por nuestras banderas, poseyendo estensos territorios, vírgenes aun, que servirán de venero precioso para conquistar nuestro bienestar material, no era posible, ni siquiera propio de pueblos inteligentes y progresistas el querer desnudar la espada para dirimir nuestras contiendas en los campos de batalla, derramando la sangre de nuestros hijos y cubriendo de luto a nuestras ciudades.

Era necesario que una reacción sensata señalara la verdadera ruta que debían seguir las naves del estado, para arribar al abrigado puerto de una paz franca e indefinida.

El momento ha llegado: los Gobiernos de ámbas naciones han puesto punto final a sus disidencias, y la aurora de días mas felices es una esperanza que todos tenemos.

Por eso, señores, al venir vosotros en nombre del pueblo arjentino a sellar solemnemente una amistad inquebrantable, el pueblo de Santiago y la Municipalidad, su representante, en cuyo nombre os dirijo la palabra, os dá la bienvenida y os recibe como merecen los portadores de una gran misión.

Señores delegados: Podéis entrar y conocer a la metrópolis de Chile, y veréis en sus calles y plazas que el bicolor arjentino y el tricolor chileno ondean juntos, simbolizando la estrecha unión que, desde hoy, habrá de conducir a ámbos países por el sendero del adelanto y del engrandecimiento nacional.

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EL DESFILE

Con relativa dificultad tan grande era la muchedumbre, que llenaba los alrededores de la estación, los miembros de la Comisión Arjentina ocuparon los coches que se les tenia preparados.

Es de advertir que estos carruajes, todos de lujo, eran conducidos por cocheros que ostentaban como escarapela de librea, una formada por los colores arjentinos.

El desfile se organizó en la forma siguiente:

Primer coche: ocupado por el Excmo. señor Terry, Teniente Jeneral señor Campos, Intendente de Santiago y Subsecretario de Relaciones Exteriores.

Segundo coche: ocupado por el Almirante Solier, Jeneral don Emilio Körner, don Alberto Blaneas y Edecán de Gobierno, señor Valenzuela.

Tercer coche: ocupado por el Jeneral Garmendia, Jeneral don Fernando Lopetegui y Subsecretario de Marina, don Carlos Estévez.

Cuarto coche: ocupado por el Capital del San Martín, señor Martín, el Ilmo. Señor Jara, Obispo de Aneud y don Carlos Rogers, Alcalde de Santiago.

Quinto coche: ocupado por el Comandante Valle.

Sesto coche: ocupado por el Jeneral López y el Subsecretario de Guerra, señor Montaner.

Seguía una larga fila de coches, ocupado por los demás miembros de la Comisión Arjentina y miembros de la comisión de recepción.

La fila de coches ocupaba una extensión de cuatro cuadras.

El desfile se hizo por la calle sur de la Alameda. Esta avenida era en esos momentos, un revuelto y ajitado mar humano.

Las sociedades obreras, frente a los coches, siguieron viaje al centro por medio de la Alameda.

Los balcones y azoteas de las casas, estaban cubiertas de espectadores e inmenso era el número de peatones, jinetes y jente en coche que seguía tras los recién llegados.

Durante todo el trayecto vítores entusiastas aclaman a los arjentinos i a los gritos de Viva Chile! que ellos lanzaban, espontáneos Viva la Arjentina! salían de los pechos de los robustos hijos del pueblo que con verdadero entusiasmo concurrían i presenciaban la recepción.

Los estranjeros notaron con agrado aquella muchedumbre que llenaba el mas bello de nuestros paseos i con orgullo deben haber visto que ella pasaba de una centena de miles de personas, en conjunto.

También pudieron notar el arreglo animado de la Alameda con sus banderas tricolores i bicolor i sus hermosos arcos de triunfo, como el arreglo esquisito i jeneral de las casas particulares.

La parte mas bella, mas entusiasta i mas encantadora del desfile fue la pasada por frente a la Calle del Estado.

Los coches, en Ahumada, tomaron el centro de la Alameda i pasaron bajo el arco hermosísimo construido por el Cuerpo de Bomberos, con escalas i otros elementos del cuerpo.

Cuatro bombas a vapor sostenían, por decir así las bases del arco, i en ellas voluntarios de La Compañía de bomberos, estaban, cuadrados i saludando, al mismo tiempo que hacían sonar las campanas de las máquinas.

El desfile continuó por la calle del Estado, Plaza de la Independencia i Calle de Catedral, trayecto que también estaba particularmente concurrido.

En los alrededores de la casa de la señora Pérez de Balmaceda, la muchedumbre era inmensa i la policía apenas podía abrir calles.

En medio de aclamaciones entusiastas los huéspedes llegaron al alojamiento que se les tenia preparado.

EN CASA DE LA COMISION

Apenas llegados a su alojamiento los miembros de la comisión arjentina recibieron numerosas visitas y departieron durante un rato con los caballeros que habían ido a recibirla y a darle la bienvenida.

El Jeneral Garmendia salió inmediatamente con el objeto de ir a saludar a su prima la distinguida señora doña Enriqueta Pinto de Búlnes.

De los primeros en acudir a la casa fue don Eulojio Altamirano.

A nombre del DIARIO ILUSTRADO, don Cárlos Luis Hübner, saludó y dio la bienvenida a los señores Campos, Solier y Garmendia, y demás miembros de la delegación.

Se bebió una copa de champagne y se pronunciaron algunos brindis por los recién llegados y por las dos repúblicas que sellan la paz.

Momentos después de la llegada de los miembros de la comisión arjentina, se hizo frente a la casa de un brillante, ordenado y entusiasta desfile de las sociedades obreras.

Fue presenciado desde los balcones por los distinguidos huéspedes, todos los cuales fueron ardiente y sinceramente aclamados.

Después de un largo rato, la muchedumbre comenzó a dispersarse.

CAMBIO DE TELEGRAMAS

El jeneral Campos, apénas llegado a Santiago, recibió el siguiente:

Mendoza, Arjentina.–Jeneral Campos.–Santiago . Chile. – Un abrazo y mil felicitaciones. Viva Chile. Viva la Arjentina.–Jeneral Fotherinhgam, jefe rejion Cuyo.

Por su parte, el jeneral Campos, junto con contestar el telegrama del señor Fotheringham, envió al Excmo. señor Roca un espacioso telegrama, dándole cuenta de su llegada y de la entusiasta y cariñosa recepción de que fue objeto él y sus compañeros.

LA PRESENTACION A S. E.

A las seis y media de la tarde los miembros de la comisión arjentina fueron presentados a S. E. el Presidente de la República.

El Excmo. señor Riesco los recibió en el gran salón de las recepciones oficiales del Palacio de la Moneda, en unión de los Ministros del despacho, señores don Rafael Barros Luco, don José Francisco Vergara, don Rafael Balmaceda, don Guillermo Barros Jarpa, don Víctor Manuel Lámas y don Joaquín Villarino.

También se encontraban presentes los sub-secretarios don Manuel Fóster Recabárren, de Relaciones Esteriores; don Ricardo Montaner, de Guerra; y don Cárlos Estévez, de Marina; don César de la Lastra, jefe de la sección diplomática del Ministerio de Relaciones Esteriores; comandantes señores López, Fuenzalida, Berguño, Baeza, Gormaz y Búlnes; y edecán del Gobierno señor Valenzuela.

Los miembros de la comisión, vestidos de gran parada, llegaron en unión de Ministro arjentino, Excmo. señor Terry; del portador de los pactos y secretario de la Legación, don Alberto Blaneas; del secretario del Excmo. señor Terry, señor Terrero; y de los ayudantes del Ejército y Armada que a sus órdenes ha puesto el Gobierno.

Los sub-secretarios y el señor Lastra sirvieron de introductores.

El Excmo. señor Terry hizo las presentaciones del caso, y después del cambio de saludos y cortesías, todos los presentes se repartieron en grupos y se produjo animada conversación.

S. E. y los señores Ministros del Interior y de Relaciones Esteriores, tomaron asiento con el señor Terry y los señores Campos, Solier y Garmendia, formando un grupo, que conversó animadamente.

Minutos ántes de las siete se daba por terminada la reunión y los distinguidos huéspedes volvieron a su alojamiento, después de haber sido presentados al jefe del Estado.

 Los principales personajes de la comisión arjentina presentados a S. E., fueron el teniente jeneral, señor Campos; el almirante Solier, el jeneral Garmendia, el mayor Valle, el comandante Verdier, el mayor Tassi, el comandante Oliveira César, y los capitanes de navío señores Núñez y Martin.

Llamaron mucho la atención los trajes de los militares y marinos arjentinos particularmente el uniforme del comandante Oliveira César –jefe de la Escolta presidencial arjentina– que usa el uniforme de los coraceros franceses con gran casco, de flamines  y cola de eria.

La ceremonia de la presentación fué complemente oficial y sólo presenciada por contadas y escojidas personas.

EN LA COMIDA

Además de los miembros de la delegación Arjentina, comieron en la mesa de la calle de la Catedral e Ministro señor Terry y los siguientes caballeros, miembros de la Junta Ejecutiva de la Comisión de Festejos:

Intendente don Enrique Cousiño; primer alcalde, don Cárlos Rogers Palma; y señores don Luis Larrain Prieto, Jorje Phillips, Luis Besa, Julio Reyes Lavalle y Eduardo Reyes Lavalle.

Al haberse la primera copa de champagne, el intendente señor Cousiño brindó, a nombre de la Junta Ejecutiva de la Comisión de Festejos, deseando a la Delegación Arjentina una feliz estadía entre nosotros.

A continuación, leyó los siguientes telegramas recibidos de los Intendentes de Tacna y Maule, que fueron mui aplaudidos:

Teniente Jeneral don Luis M. Campos:

En nombre de la provincia del Maule, que mira la confraternidad chileno-arjentina como la utilización fecundísima de las fuerzas de una y otra nación, saludo respetuosamente a los altos emisarios de la paz.– Adhel Alenk Escala, Intendente del Maule.

______

Intendente Santiago:

La Ilustre Municipalidad de Tacna asociada al infrascrito, saluda afectuosamente por el conducto de S. S. a los representantes de República Arjentina que nos han traído el abrazo precursor de nuestro recíproco engrandecimiento. Los altares y las calles estarán profusamente decorados el día 18 con los estandartes a cuya sombra combatieron San Martín, Bolivar, Cochrane y Sucre. Y un pueblo numeroso aclamará con cánticos de marcial alegría la unión de arjentinos y chilenos.– Antonio Subercaseaux, Intendente de Tacna.

Durante la comida, al maestro Emilio Pons tocó algunas piezas en un excelente piano “Bechstein”, situado en el salón principal contiguo al comedor; entre otras, Ariel de Pons, Marcha de Frégoli, Trémolo de Gostchalk, Lucia de Lamermoor y Ronda de amor de Westherouth.

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Minutos ántes de las ocho, llegó la comisión militar, presidida por el jeneral Körner, y compuesta del coronel Beytía y mayores Contreras y Briones Luco, a invitar a la comisión arjentina a los salones del Estado Mayor Jeneral, desde donde debían escuchar la retrota dada en la Plazuela de la Moneda.

El jeneral Körner alcanzó a los postes, y tomó asiento en la mesa al lado del jeneral Garmendia.

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EL FESTIVAL

Llegada la Delegación arjentina a los salones del Estado Mayor Jeneral, acompañada desde la casa por la comisión militar y la Junta Ejecutiva de Festejos, se dió principio al gran festival tocado por todas las bandas de la guarnición.

Se quemaron los fuegos artificiales anunciados: entre otros, una gran pieza alegórica que representaba a los padres de la patria. San Martín, al centro, con los escudos arjentino y chileno, O’Higgins y Carrera.

Las bandas tocaron las siguientes piezas:

1.º Canción Nacional arjentina.

2.º Obertura Húngara.

3.º Kessels. Recuerdos del Rhin.

4.º Cartini. El Torneo militar.

5.º L. Gamus. La Czarina, polka mazurka.

6.º Rubinstein. Toreador de Andalucía.

7.º Becueci. Tesoro mío, vals.

8.º La noche de la batalla.

 

EN EL SALON DEL ESTADO MAYOR

Una enorme concurrencia llenaba los salones del Estado Mayor, cuando llegó allí la comitiva de la delegación arjentina.

Gran número de señoras y señoritas rodearon inmediatamente a militares y marinos arjentinos, sosteniendo con ellos animada charla durante la retreta.

Allí se sirvió una copa de champagne y helados.

En Jefe de Estado Mayor, jeneral Körner, recibió al comenzar la retreta, el siguiente parte mandado por el mayor von Bellow, sub-director de la Escuela Militar, que mandaba las tropas del festival:

Parte

17-IX-1902

     Forma:

Oficiales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .        14

Tambores y pitos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .       90

Músicos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .        150

Infantería . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .       270

Caballería . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .        48

                                                                           ______

Total de fuerzas  . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .        572

(Firmando).–Bellow

 

Después de las diez de la noche, y cuando aun no terminaba la retreta, la delegación arjentina abandonó los salones del Estado Mayor, para concurrir al baile que les ofrecía en su casa-habitación don Ramón Barros Luco.

Al atravesar la plazuela de la Moneda, la delegación fue mui aclamada por la concurrencia.

TELEGRAMA DEL PRESIDENTE ROCA

Anoche recibió el teniente jeneral, señor don Luis M. Campos, el telegrama que a continuación copiamos y que fue dado a conocer a S. E. el Presidente de la República en el baile ofrecido a la comisión arjentina, por el señor Ministro del Interior, don Ramón Barros Luco.

Buenos Aires.–Jeneral Luis M. Campos –Santiago.–Las elocuentes manifestaciones de simpatía y amistad de que han sido ustedes objeto de parte de las autoridades y del pueblo de Chile, han tenido una simpática repercusión en todo el país, el que ja de saber corresponderlas dignamente. Ellas obligan la gratitud arjentina, y así deseo que se lo esprese al Excmo. señor Riesco, al retribuirle en mi nombre su amistoso saludo. –Julio A. Roca.

EL BAILE DE ANOCHE

Superior a toda ponderación fue el éxito alcanzado por el suntuoso baile que ofreció anoche el señor Ministro del Interior, don Ramon Barros Luco, a la Delegacion Arjentina y a la sociedad en jeneral.

La casa del señor Barros Luco, réjiamente engalanada, presentaba un aspecto soberbio.

El patio de la entrada estaba adornado con todo gusto por plantas tropicales y preciosas lámparas celestes y blancas colocadas en el centro.

En el salón central destacábamos imponente en el fondo una alegoría a la paz, profusamente iluminada por focos de luz eléctrica, sobre un cielo celeste, majestuoso brilla el sol arjentino.

Los bastos salones se hacían pequeños para dar cabida a tan numerosa y distinguida concurrencia.

El buffet era compuesto de esquisitos manjares, llamando justamente la atención los delicioso vinos extranjeros.

El atractivo especial de la fiesta era, sin duda, la presencia de nuestros ilustres huéspedes arjentinos, a quienes se les veía charlar amistosa y jovialmente con las señoritas.

Damos a continuación el programa de los bailes.

P R O G R A M A 

OVERTURE

Forza del destino

1 La Boheme. – Rainer.

2 Tesoro mio. – Becucci.

3 Voulez-vous? – Tellam.

4 Blueu. – Margis.

5 Pas de Patineurs. – Peschini

6 Ricordo di Torino. – Becucci

7 Ingleses. – Schubert.

8 Amoreuse. – Berger.

9 Mikado. – Meyer Lutz.

10 Sueños de amor. – Roeder.

11 Amusement. – Zikoff.

12 Morgenblatter. – Strauss.

Extras

1 Bonita. – Broustet.

2 Piacci y cariño. – Farquharson.

3 Vals. – Strauss.

 

Entre los asistentes, además de los distinguidos miembros de la Delegación Arjentina y de S. E. el Presidente de la República, los señores Ministros de Estado, el Cuerpo diplomático, Senadores, Diputados, el Intendente de la provincia, y personalidades de la administración pública.

 

 Nos ha sido posible anotar a las siguientes señoritas:

 

Teresa Barros, María Riesco, María Valdés, Berta y Emma Lazcano E., Victoria Dávila, Beatriz Larrain, Adelaida Izquierdo, Eujenia Ortúzar, Ana y María Luisa Santelices B., Josefina Ureta, Inés Besa, Julia Lyon, Marta y Rebeca Covarrubias Valdés, señoritas Covarrubias Ortúzar, Amalia Llona, Stella Costa Motta, Catalina Blanco, Ema Mac Iver, Luz y Adriana Valdés Pérez, Ana del Campo, Carmen Dávila, Teresa Lira, Eujenia Yávar, Dolores Echeverría, Natalia Vial S., Irene lira, señoritas Larrain Gandarillas, María y Elisa Walker, Blanca Ossa, Cecilia Ruiz Tagle, señoritas Cuevas Balbontin, Adriana y Rosa Aldunate Echeverría y Carolina y Blanca Pereira I.

 

UNA RELIQUIA

 

Don Eduardo Reyes Lavalle ha remitido al museo de Buenos Aires, los charreteras del ilustre prócer arjentino jeneral Lavalle –abuelo suyo– que conservaba en su poder.

El señor Reyes había prometido darlas a ese museo en alguna circunstancia particular y ha aprovechado la actual, tan significativa para los dos países.

 

 

– 

 Nota: El texto ha sido transcrito respetando la ortografía que presenta el artículo original.

Articulo publicado originalmente en
El Diario Ilustrado, Santiago, 18 de Setiembre, 1902, p.1,4.
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